Diario Financiero 4.03.11
La propuesta de extensión del postnatal cumple con creces el compromiso asumido en el programa de gobierno y en la campaña presidencial.
La propuesta de extensión del postnatal cumple con creces el compromiso asumido en el programa de gobierno y en la campaña presidencial. Para muchas mujeres, se había transformado en un compromiso fundamental de este gobierno, en el anhelo de fortalecer el apego a sus hijos y compatibilizar su realidad laboral con el desarrollo de su familia.
El postnatal es un beneficio para la familia, pero está pensado especialmente para el bienestar de los hijos. Cada día tomamos más conciencia de la relevancia del apego y de la generación de vínculos entre el hijo y la madre en la primera etapa de la infancia. Desde ese punto de vista, la extensión del postnatal es una medida que va en la dirección correcta, tal como se ha hecho en muchos países con mayores niveles de desarrollo. De igual forma, el aumento gradual de la cobertura de postnatal contemplado en el proyecto hacia mujeres trabajadoras que hoy no cuentan con ese beneficio -más niños con postnatal- es una excelente decisión.
Pero junto con fomentar el apego y el desarrollo afectivo de los niños y su vínculo con sus padres, se debe considerar los efectos que una medida como ésta puede tener en materia fiscal y en materia laboral. Desde el punto de vista de los recursos públicos, este proyecto implica un esfuerzo importante, en el cual vale la pena invertir, y cuyos costos se pueden compensar con una reducción de muchas de las licencias irregulares que hoy se utilizan para extender artificialmente el postnatal. Para ello ya se está trabajando tanto en el Ejecutivo como en el Congreso. Adicionalmente, parece correcto el límite de 30 UF de cobertura para los últimos 3 meses del postnatal. En Chile cerca del 83% de las mujeres que se beneficiarían de la extensión del postnatal tienen ingresos iguales o inferiores a 30 UF. Subir el límite implica un costo fiscal enorme, y no focaliza el apoyo en los quienes más lo necesitan.
En materia laboral, el debate legislativo sobre la extensión del postnatal será muy importante. Chile tiene una baja participación laboral femenina, especialmente en las mujeres más pobres, y el desafío es aumentarla, pues su crecimiento es un vehículo importante de superación de la pobreza y de desarrollo para la clase media. Por ello, creo que la irrenunciabilidad pensada para los cuatro quintiles más pobres debiera ser reemplazada por voluntariedad para todas las mujeres, no sólo para un grupo como está contemplado en la iniciativa del Ejecutivo.
Si bien pueden existir asimetrías de poder en la relación laboral para las mujeres más vulnerables, que fundamenten el concepto de irrenunciabilidad, pareciera que el remedio podría ser peor que la enfermedad, dificultando el acceso al trabajo de las mujeres más pobres, y eventualmente afectando los salarios de las mujeres de mayores ingresos.
Por ello, es de esperar que avancemos hacia un postnatal flexible para todas las mujeres, con medidas que resguarden a las trabajadoras más vulnerables ante eventuales abusos por parte de los empleadores. La posibilidad de fomentar reintegro parcial para todas las mujeres, modalidades de teletrabajo o trabajo a distancia, entre otras, pueden ayudar a generar mayor flexibilidad y mayores oportunidades para que las madres puedan optar por mecanismos de conciliación compatibles con su realidad e intereses.
El postnatal es un proyecto importante y muy positivo, y en el debate que viene debemos ser capaces de compatibilizar de buena forma el desarrollo de hijos y madres, con el cuidado de las oportunidades de acceso al trabajo.
lunes, 7 de marzo de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
Cuentas públicas ministeriales: buen ejercicio
Columna Diario Financiero
7.01.11
En estos días termina el ciclo de “Cuentas Públicas” que el gobierno de la Coalición por el Cambio decidió establecer como parte de su sello y estilo de gobierno.
Tanto el presidente de la República como cada uno de los ministros han rendido cuenta ante autoridades, colaboradores, interesados y la opinión pública en general, sobre la gestión que realizaron durante el año 2010 y los desafíos que se asumen para el año 2011.
Me parece que se trata de la instalación de una excelente práctica que debiera institucionalizarse con los años para transformarse en una actividad permanente y exigible por parte de la ciudadanía y la opinión pública.
De acuerdo a nuestro ordenamiento, cada 21 de mayo el Presidente de la República debe rendir cuenta al país sobre el estado de la nación. Se trata de un ejercicio importante, realizado en sesión del Congreso Pleno, y que constituye una tradición importante en términos de la relación del Ejecutivo con el Congreso y también de la definición de los lineamientos presidenciales para el año en desarrollo.
Pero esta institución no es suficiente. El Estado ha cambiado mucho a lo largo de los años y no pareciera bastar con la rendición de cuentas del presidente ante el Congreso. El actuar del Estado se desarrolla con fuerza a través de los ministerios y los servicios públicos que de ellos dependen y, por ello, tiene mucho valor el incorporar a los ministerios al ejercicio de rendir cuenta anual de su gestión ante la opinión pública y la ciudadanía.
Al rendir cuenta pública, los ministerios explicitan las prioridades y responden por los requerimientos que el presidente les ha encomendado para el año que termina.
De igual forma, hacen patente ante la opinión pública cuáles son los desafíos que asumen para el año siguiente. Se trata de un ejercicio de transparencia, y permite que todos podamos hacer ahora control de gestión sobre las tareas ministeriales.
De hecho, las presentaciones de varios ministros en sus cuentas públicas están ya publicadas en los sitios web de los respectivos ministerios.
La gestión pública demanda muchos cambios para alcanzar mayores estándares de eficiencia y calidad. Uno de los requerimientos es la transparencia, otro es la evaluación, y otro es la rendición de cuentas. Las presentaciones ministeriales instauradas este año colaboran en todos estos objetivos.
Pero la tarea de modernizar el Estado es mucho más amplia, y esto es sólo un elemento que aporta una señal y un contenido relevante.
Ahora la tarea del gobierno para el año 2011 es avanzar decididamente en las reformas que permitan producir cambios significativos en la manera en que se gestiona el Estado.
Esto implica avanzar en el perfeccionamiento de la Alta Dirección Pública; promover un nuevo estatuto y un nuevo trato para los funcionarios públicos de la administración central del Estado; revisar la institucionalidad de las superintendencias; poner el foco en los resultados; implementar con éxito la Unidad Presidencial de Cumplimiento (Delivery Unit), entre otras reformas.
El año 2011 será importante tanto para institucionalizar prácticas como las cuentas ministeriales, como para avanzar en reformas sustantivas que colaboren a la modernización del Estado.
7.01.11
En estos días termina el ciclo de “Cuentas Públicas” que el gobierno de la Coalición por el Cambio decidió establecer como parte de su sello y estilo de gobierno.
Tanto el presidente de la República como cada uno de los ministros han rendido cuenta ante autoridades, colaboradores, interesados y la opinión pública en general, sobre la gestión que realizaron durante el año 2010 y los desafíos que se asumen para el año 2011.
Me parece que se trata de la instalación de una excelente práctica que debiera institucionalizarse con los años para transformarse en una actividad permanente y exigible por parte de la ciudadanía y la opinión pública.
De acuerdo a nuestro ordenamiento, cada 21 de mayo el Presidente de la República debe rendir cuenta al país sobre el estado de la nación. Se trata de un ejercicio importante, realizado en sesión del Congreso Pleno, y que constituye una tradición importante en términos de la relación del Ejecutivo con el Congreso y también de la definición de los lineamientos presidenciales para el año en desarrollo.
Pero esta institución no es suficiente. El Estado ha cambiado mucho a lo largo de los años y no pareciera bastar con la rendición de cuentas del presidente ante el Congreso. El actuar del Estado se desarrolla con fuerza a través de los ministerios y los servicios públicos que de ellos dependen y, por ello, tiene mucho valor el incorporar a los ministerios al ejercicio de rendir cuenta anual de su gestión ante la opinión pública y la ciudadanía.
Al rendir cuenta pública, los ministerios explicitan las prioridades y responden por los requerimientos que el presidente les ha encomendado para el año que termina.
De igual forma, hacen patente ante la opinión pública cuáles son los desafíos que asumen para el año siguiente. Se trata de un ejercicio de transparencia, y permite que todos podamos hacer ahora control de gestión sobre las tareas ministeriales.
De hecho, las presentaciones de varios ministros en sus cuentas públicas están ya publicadas en los sitios web de los respectivos ministerios.
La gestión pública demanda muchos cambios para alcanzar mayores estándares de eficiencia y calidad. Uno de los requerimientos es la transparencia, otro es la evaluación, y otro es la rendición de cuentas. Las presentaciones ministeriales instauradas este año colaboran en todos estos objetivos.
Pero la tarea de modernizar el Estado es mucho más amplia, y esto es sólo un elemento que aporta una señal y un contenido relevante.
Ahora la tarea del gobierno para el año 2011 es avanzar decididamente en las reformas que permitan producir cambios significativos en la manera en que se gestiona el Estado.
Esto implica avanzar en el perfeccionamiento de la Alta Dirección Pública; promover un nuevo estatuto y un nuevo trato para los funcionarios públicos de la administración central del Estado; revisar la institucionalidad de las superintendencias; poner el foco en los resultados; implementar con éxito la Unidad Presidencial de Cumplimiento (Delivery Unit), entre otras reformas.
El año 2011 será importante tanto para institucionalizar prácticas como las cuentas ministeriales, como para avanzar en reformas sustantivas que colaboren a la modernización del Estado.
miércoles, 5 de enero de 2011
Diputado Silva celebra intervención del dólar pero pide "cautela" ante la medida.
La Tercera
4.01.11
Aunque la UDI insistió, pública y privadamente, en la idea de que el Banco Central interviniese el mercado cambiario, luego que el instituto emisor informara que tomó esta medida, a través de una inyección de 12 mil de dólares, el diputado de esa colectividad, Ernesto Silva, realizó un llamado a la cautela, ya que a su juicio, no se debe esperar "de esto la gran solución al problema".
Silva indicó además que se encuentra "de acuerdo con la medida", ya que "muchos la estaban esperando".
Además, aseveró que en su opinión, medidas de este tipo cabe apoyarlas con un "gasto público moderado y prudente, y un avance en materias de competitividad.
Finalmente, el gremialista recalcó ante la decisión del Central no se debe esperar "la solución al problema", ya que "con este nivel de precios del cobre, el problema del dólar se hace aún mayor".
4.01.11
Aunque la UDI insistió, pública y privadamente, en la idea de que el Banco Central interviniese el mercado cambiario, luego que el instituto emisor informara que tomó esta medida, a través de una inyección de 12 mil de dólares, el diputado de esa colectividad, Ernesto Silva, realizó un llamado a la cautela, ya que a su juicio, no se debe esperar "de esto la gran solución al problema".
Silva indicó además que se encuentra "de acuerdo con la medida", ya que "muchos la estaban esperando".
Además, aseveró que en su opinión, medidas de este tipo cabe apoyarlas con un "gasto público moderado y prudente, y un avance en materias de competitividad.
Finalmente, el gremialista recalcó ante la decisión del Central no se debe esperar "la solución al problema", ya que "con este nivel de precios del cobre, el problema del dólar se hace aún mayor".
Silva (UDI) sostiene que caída del desempleo es "señal de que la economía está tomando fuerza".
La Segunda
30.12.10
Con optimismo ve el diputado UDI Ernesto Silva las cifras de desempleo dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestran una disminución de 0,5% respecto al trimestre anterior, ubicando la tasa en 7,1%.
“Nuevamente la economía está mostrando que es capaz de crear más trabajo para las personas y hay un ambiente positivo para las perspectivas futuras”, dijo Silva, recalcando que “en relación a igual período de 2009, la tasa de desempleo estaba dos puntos por sobre la cifra actual”.
Asimismo, el diputado de la comisión de Hacienda destacó que, “en esta oportunidad, las cifras difundidas por el INE dan cuenta del aumento de los trabajos asalariados y de una disminución de los trabajos por cuenta propia; eso es señal de que la economía está tomando fuerza y que se están desarrollando empleos de mayor calidad”.
De la misma manera, Silva valoró el aumento en la fuerza de trabajo -es decir, la cantidad de personas que estaban buscando empleo- precisando que “es señal de optimismo y de expectativas positivas con respecto de lo que viene a futuro”.
“Nuestro Gobierno ha impulsado fuertemente la creación de empleos, por lo que, durante 2010, se han creado casi cuatrocientos mil empleos, lo que constituye un record único en la historia reciente de Chile y nos permite mirar con muy buenas perspectivas la potencialidad de creación de trabajos para el 2011”, concluyó.
30.12.10
Con optimismo ve el diputado UDI Ernesto Silva las cifras de desempleo dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestran una disminución de 0,5% respecto al trimestre anterior, ubicando la tasa en 7,1%.
“Nuevamente la economía está mostrando que es capaz de crear más trabajo para las personas y hay un ambiente positivo para las perspectivas futuras”, dijo Silva, recalcando que “en relación a igual período de 2009, la tasa de desempleo estaba dos puntos por sobre la cifra actual”.
Asimismo, el diputado de la comisión de Hacienda destacó que, “en esta oportunidad, las cifras difundidas por el INE dan cuenta del aumento de los trabajos asalariados y de una disminución de los trabajos por cuenta propia; eso es señal de que la economía está tomando fuerza y que se están desarrollando empleos de mayor calidad”.
De la misma manera, Silva valoró el aumento en la fuerza de trabajo -es decir, la cantidad de personas que estaban buscando empleo- precisando que “es señal de optimismo y de expectativas positivas con respecto de lo que viene a futuro”.
“Nuestro Gobierno ha impulsado fuertemente la creación de empleos, por lo que, durante 2010, se han creado casi cuatrocientos mil empleos, lo que constituye un record único en la historia reciente de Chile y nos permite mirar con muy buenas perspectivas la potencialidad de creación de trabajos para el 2011”, concluyó.
jueves, 23 de diciembre de 2010
Microclima legislativo en Valparaíso.
Blog Diario La Segunda
23.12.2010
Parece que en Valparaíso existe un microclima que incide en las decisiones legislativas. Un microclima que acentúa las pasiones, que es susceptible al ruido de las tribunas, y que puede ser consecuencia de un diseño institucional que requiere revisión al alero del Bicentenario.
Quienes llevan más tiempo dicen que siempre ha sido igual. Pero no por eso deja de ser preocupante.
Los últimos meses aportan varios ejemplos. Primero, fue la decisión del Congreso de aumentar de uno a dos la cantidad de días feriados por el Bicentenario. Después, vino la determinación de transformar en irrenunciables para el comercio dos días de estas fiestas.
Ayer, por otra parte, y al calor del debate por el impuesto específico a la minería, se señalaba con liviandad que no importa subir los impuestos porque no afectará la inversión, mientras otros nostálgicos de los 70 volvieron a la carga, clamando por la nacionalización de recursos como el cobre y ganando, por supuesto, los calurosos aplausos de los dirigentes mineros en las tribunas.
El riesgo de esta forma de legislar es ceder a la tentación del populismo. Por ello, es necesario revisar qué está pasando.
Adicionalmente al ambiente legislativo recién mencionado, el proceso de formación de las leyes está mostrando también falencias. No son pocos los proyectos que requieren volver al Congreso para ser enmendados después de su publicación, por imprecisiones o errores menores.
Por otra parte, los roles de las cámaras están generando también un debate. Por años, el Senado funcionó como cámara moderadora y revisora. Hoy, ese rol está cambiando y pareciera transformarse en una segunda cámara política, replicando en parte el rol de la Cámara de Diputados.
Por todo lo anterior, es momento oportuno para revisar la institucionalidad del Congreso, con el objeto de abordar algunos de sus desafíos centrales. En primer término, cómo enfrentar el microclima de los grupos de presión e interés, evitando las tentaciones populistas. En segundo lugar, cómo enfrentar el proceso de aseguramiento de la calidad de las leyes, en una sociedad donde las regulaciones son cada vez más complejas y donde el Congreso hoy no dispone de todos los elementos para asegurar siempre el producto legislativo. En tercer lugar, revisar el papel de las dos cámaras, con un Senado que hoy pareciera cambiar de rol y acercarse a ser una segunda cámara política.
La política se construye a partir de un proceso de contradicción de argumentos y de expresión de diferencias, y el Congreso es fundamental en la generación de los cambios y de las decisiones públicas. El Bicentenario es una buena oportunidad para analizar profundamente su institucionalidad.
23.12.2010
Parece que en Valparaíso existe un microclima que incide en las decisiones legislativas. Un microclima que acentúa las pasiones, que es susceptible al ruido de las tribunas, y que puede ser consecuencia de un diseño institucional que requiere revisión al alero del Bicentenario.
Quienes llevan más tiempo dicen que siempre ha sido igual. Pero no por eso deja de ser preocupante.
Los últimos meses aportan varios ejemplos. Primero, fue la decisión del Congreso de aumentar de uno a dos la cantidad de días feriados por el Bicentenario. Después, vino la determinación de transformar en irrenunciables para el comercio dos días de estas fiestas.
Ayer, por otra parte, y al calor del debate por el impuesto específico a la minería, se señalaba con liviandad que no importa subir los impuestos porque no afectará la inversión, mientras otros nostálgicos de los 70 volvieron a la carga, clamando por la nacionalización de recursos como el cobre y ganando, por supuesto, los calurosos aplausos de los dirigentes mineros en las tribunas.
El riesgo de esta forma de legislar es ceder a la tentación del populismo. Por ello, es necesario revisar qué está pasando.
Adicionalmente al ambiente legislativo recién mencionado, el proceso de formación de las leyes está mostrando también falencias. No son pocos los proyectos que requieren volver al Congreso para ser enmendados después de su publicación, por imprecisiones o errores menores.
Por otra parte, los roles de las cámaras están generando también un debate. Por años, el Senado funcionó como cámara moderadora y revisora. Hoy, ese rol está cambiando y pareciera transformarse en una segunda cámara política, replicando en parte el rol de la Cámara de Diputados.
Por todo lo anterior, es momento oportuno para revisar la institucionalidad del Congreso, con el objeto de abordar algunos de sus desafíos centrales. En primer término, cómo enfrentar el microclima de los grupos de presión e interés, evitando las tentaciones populistas. En segundo lugar, cómo enfrentar el proceso de aseguramiento de la calidad de las leyes, en una sociedad donde las regulaciones son cada vez más complejas y donde el Congreso hoy no dispone de todos los elementos para asegurar siempre el producto legislativo. En tercer lugar, revisar el papel de las dos cámaras, con un Senado que hoy pareciera cambiar de rol y acercarse a ser una segunda cámara política.
La política se construye a partir de un proceso de contradicción de argumentos y de expresión de diferencias, y el Congreso es fundamental en la generación de los cambios y de las decisiones públicas. El Bicentenario es una buena oportunidad para analizar profundamente su institucionalidad.
Silva (UDI) valora Primer paso de perfeccionamiento de la Alta Dirección Pública.
“Este es el primero de varios pasos que se requieren con urgencia para avanzar en la modernización del Estado”, señaló el diputado Silva.
El Diputado Ernesto Silva valoró que se aprobara ayer el proyecto de ley que perfecciona el Sistema de la Alta Dirección Pública; permitiendo que cargos de Subdirector Médico de Servicio de Salud, de Hospitales y Centros de Referencia de Salud, no deban ser necesariamente de dedicación exclusiva.
El Sistema de Alta Dirección Pública enfrenta un escenario crítico en los cargos del área salud, pues son muchos los cargos que han quedado vacantes por falta de buenos candidatos. Este proyecto resuelve la piedra de tope, permitiendo que además de su labor directiva, los médicos puedan dedicar algunas horas al ejercicio de su actividad profesional en salud. Silva señaló que “este cambio no hace más que constatar algo que todos sabían: si no se modificaba el requisito de dedicación exclusiva, nos íbamos a quedar eternamente esperando contar con buenos directivos para el área salud”. Ello en razón de la singularidad de los referidos cargos, que deben ser ejercidos –exclusivamente- por médicos, y la dificultad que se debe enfrentar en relación al costo de oportunidad que representa para dichos profesionales, siendo cargos cuya naturaleza es la jefatura clínica de los niveles mencionados, lo que hace conveniente que puedan continuar el desarrollo de la experiencia clínica. Silva señaló que “este es un paso muy importante en el perfeccionamiento de la Alta Dirección Pública….”
El parlamentario hizo un llamado al gobierno para dar nuevos pasos en el perfeccionamiento del Sistema de Alta Dirección Pública, señalando que “si queremos un Estado de calidad y con buenos directivos, se requiere avanzar con decisión y urgencia, y por ello hago un llamado al gobierno para enviar en las próximas semanas al Congreso el proyecto de ley corta, y luego durante el primer semestre del próximo año entrar de lleno a los temas de fondo del Sistema, modificando los convenios de desempeño y la institucionalidad del sistema”.
El Diputado Ernesto Silva valoró que se aprobara ayer el proyecto de ley que perfecciona el Sistema de la Alta Dirección Pública; permitiendo que cargos de Subdirector Médico de Servicio de Salud, de Hospitales y Centros de Referencia de Salud, no deban ser necesariamente de dedicación exclusiva.
El Sistema de Alta Dirección Pública enfrenta un escenario crítico en los cargos del área salud, pues son muchos los cargos que han quedado vacantes por falta de buenos candidatos. Este proyecto resuelve la piedra de tope, permitiendo que además de su labor directiva, los médicos puedan dedicar algunas horas al ejercicio de su actividad profesional en salud. Silva señaló que “este cambio no hace más que constatar algo que todos sabían: si no se modificaba el requisito de dedicación exclusiva, nos íbamos a quedar eternamente esperando contar con buenos directivos para el área salud”. Ello en razón de la singularidad de los referidos cargos, que deben ser ejercidos –exclusivamente- por médicos, y la dificultad que se debe enfrentar en relación al costo de oportunidad que representa para dichos profesionales, siendo cargos cuya naturaleza es la jefatura clínica de los niveles mencionados, lo que hace conveniente que puedan continuar el desarrollo de la experiencia clínica. Silva señaló que “este es un paso muy importante en el perfeccionamiento de la Alta Dirección Pública….”
El parlamentario hizo un llamado al gobierno para dar nuevos pasos en el perfeccionamiento del Sistema de Alta Dirección Pública, señalando que “si queremos un Estado de calidad y con buenos directivos, se requiere avanzar con decisión y urgencia, y por ello hago un llamado al gobierno para enviar en las próximas semanas al Congreso el proyecto de ley corta, y luego durante el primer semestre del próximo año entrar de lleno a los temas de fondo del Sistema, modificando los convenios de desempeño y la institucionalidad del sistema”.
Sanitarias y los fantasmas de la ideología
La columna de.. Diario Financiero
23.12.2010
El anuncio del Gobierno de vender la participación que CORFO mantiene en las sanitarias Aguas Andinas, Esval, Essbio y Essal no debiera sorprender a nadie.
En efecto, esta medida sólo concluye un proceso iniciado en los noventa por el ex Presidente Frei, seguido en 2003 bajo el gobierno del ex Presidente Lagos, y continuado en el programa de gobierno de la Coalición por el Cambio y en el discurso presidencial del 21 de mayo pasado. Pretender argumentar que ésta es una decisión sin historia es simplemente quedarse preso de la ideología y de los temores sin fundamento.
El proceso que inició Frei en los noventa tenía por objeto contar con empresas sanitarias de altos estándares, incentivando el desarrollo de inversiones que el Estado no podía realizar. Por ello, se enajenó el control de las empresas. Años después, el 2003, y por unanimidad, se acordó en el Congreso eliminar la restricción que exigía al Estado mantener un 35% de propiedad en dichas empresas. Fue en ese momento cuando los gobiernos de la Concertación, con acuerdo unánime del Congreso, radicaron en el Consejo de CORFO la decisión de mantener o no tal participación. Por lo tanto, lo planteado en el programa de la Coalición por el Cambio y el discurso presidencial del 21 de mayo es consistente con lo ocurrido desde la década pasada y se trata, además, de una decisión pertinente y oportuna.
Hoy, habiendo pasado muchos años desde el inicio del proceso, no quedan razones valederas para que el Estado mantenga propiedad en estas empresas. Y, en honor a los hechos, quienes apoyaron por unanimidad la autorización de venta de estas empresas hace ya siete años, dificulto que cuenten con argumentación suficiente para criticar esta medida.
Es que los usuarios están protegidos, pues los precios son regulados a través de un proceso tarifario; las inversiones y los servicios prestados son resguardados por la Superintendencia de Servicios Sanitarios, y existe un precio de referencia para la enajenación de la participación, dado que las empresas ya fueron enajenadas y valorizadas.
Por otra parte, esta medida trae diversos beneficios para el país. En primer término, ordena el rol del Estado en esta materia. Actualmente, el Estado tiene propiedad en empresas sanitarias y, al mismo tiempo, es fiscalizador de dichas empresas a través de la Superintendencia de Servicios Sanitarios. En este sentido, resulta pertinente que se aclare su rol y que el Estado se focalice en su misión de asegurar la debida prestación de servicios a los usuarios a través de su rol controlador desde la superintendencia.
En segundo lugar, esta venta aportará importantes recursos para todos los chilenos. Permitirá capitalizar empresas públicas relevantes como METRO, ayudando -entre otras medidas- al financiamiento de las nuevas líneas. Permitirá también aumentar el financiamiento que CORFO otorga a pequeñas y medianas empresas, apoyando la generación de empleo a lo largo de todo el país. No olvidemos que el 80% del empleo lo generan las PYMES, y en regiones el 95% de las empresas pertenecen a ese grupo. En lo que va de este año, CORFO ha demostrado un nuevo enfoque en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y esta medida ayudará a alcanzar mayor cobertura en esta ayuda.
La enajenación de la participación estatal en las sanitarias, además, permitirá al Fisco contar con nuevos recursos para la reconstrucción. De hecho, fue justamente en el contexto de la discusión del financiamiento post terremoto que, junto al diputado Javier Macaya, le pedimos al Gobierno que pusiera a la venta su participación en dichas empresas. He ahí otro elemento para respaldar esta medida, pues si para la Concertación el proceso de reconstrucción del país avanza a un ritmo demasiado lento -como nos han dicho-, no puede sino ser beneficioso para los miles de damnificados el que se inyecten nuevos recursos.
Por todas estas razones, creemos que esta medida apunta en la dirección correcta, viene a culminar un proceso iniciado en los noventa y cumple un compromiso del programa de gobierno.
23.12.2010
El anuncio del Gobierno de vender la participación que CORFO mantiene en las sanitarias Aguas Andinas, Esval, Essbio y Essal no debiera sorprender a nadie.
En efecto, esta medida sólo concluye un proceso iniciado en los noventa por el ex Presidente Frei, seguido en 2003 bajo el gobierno del ex Presidente Lagos, y continuado en el programa de gobierno de la Coalición por el Cambio y en el discurso presidencial del 21 de mayo pasado. Pretender argumentar que ésta es una decisión sin historia es simplemente quedarse preso de la ideología y de los temores sin fundamento.
El proceso que inició Frei en los noventa tenía por objeto contar con empresas sanitarias de altos estándares, incentivando el desarrollo de inversiones que el Estado no podía realizar. Por ello, se enajenó el control de las empresas. Años después, el 2003, y por unanimidad, se acordó en el Congreso eliminar la restricción que exigía al Estado mantener un 35% de propiedad en dichas empresas. Fue en ese momento cuando los gobiernos de la Concertación, con acuerdo unánime del Congreso, radicaron en el Consejo de CORFO la decisión de mantener o no tal participación. Por lo tanto, lo planteado en el programa de la Coalición por el Cambio y el discurso presidencial del 21 de mayo es consistente con lo ocurrido desde la década pasada y se trata, además, de una decisión pertinente y oportuna.
Hoy, habiendo pasado muchos años desde el inicio del proceso, no quedan razones valederas para que el Estado mantenga propiedad en estas empresas. Y, en honor a los hechos, quienes apoyaron por unanimidad la autorización de venta de estas empresas hace ya siete años, dificulto que cuenten con argumentación suficiente para criticar esta medida.
Es que los usuarios están protegidos, pues los precios son regulados a través de un proceso tarifario; las inversiones y los servicios prestados son resguardados por la Superintendencia de Servicios Sanitarios, y existe un precio de referencia para la enajenación de la participación, dado que las empresas ya fueron enajenadas y valorizadas.
Por otra parte, esta medida trae diversos beneficios para el país. En primer término, ordena el rol del Estado en esta materia. Actualmente, el Estado tiene propiedad en empresas sanitarias y, al mismo tiempo, es fiscalizador de dichas empresas a través de la Superintendencia de Servicios Sanitarios. En este sentido, resulta pertinente que se aclare su rol y que el Estado se focalice en su misión de asegurar la debida prestación de servicios a los usuarios a través de su rol controlador desde la superintendencia.
En segundo lugar, esta venta aportará importantes recursos para todos los chilenos. Permitirá capitalizar empresas públicas relevantes como METRO, ayudando -entre otras medidas- al financiamiento de las nuevas líneas. Permitirá también aumentar el financiamiento que CORFO otorga a pequeñas y medianas empresas, apoyando la generación de empleo a lo largo de todo el país. No olvidemos que el 80% del empleo lo generan las PYMES, y en regiones el 95% de las empresas pertenecen a ese grupo. En lo que va de este año, CORFO ha demostrado un nuevo enfoque en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y esta medida ayudará a alcanzar mayor cobertura en esta ayuda.
La enajenación de la participación estatal en las sanitarias, además, permitirá al Fisco contar con nuevos recursos para la reconstrucción. De hecho, fue justamente en el contexto de la discusión del financiamiento post terremoto que, junto al diputado Javier Macaya, le pedimos al Gobierno que pusiera a la venta su participación en dichas empresas. He ahí otro elemento para respaldar esta medida, pues si para la Concertación el proceso de reconstrucción del país avanza a un ritmo demasiado lento -como nos han dicho-, no puede sino ser beneficioso para los miles de damnificados el que se inyecten nuevos recursos.
Por todas estas razones, creemos que esta medida apunta en la dirección correcta, viene a culminar un proceso iniciado en los noventa y cumple un compromiso del programa de gobierno.
Diputados UDI respaldan venta de sanitarias.
Noticia Diario La Tercera 22.12.2010
Ernesto Silva Méndez y Javier Macaya señalaron que "se trata de instituciones cuya propiedad no es estratégica para el Estado".
Los diputados UDI Ernesto Silva Méndez y Javier Macaya expresaron su total respaldo a la venta de la participación del Estado en las empresas sanitarias, medida que sería oficializada en los próximos días y que busca reunir recursos para le reconstrucción por el terremoto.
Macaya dijo que "con la llegada de un nuevo gobierno ha llegado el momento de concluir el proceso de privatizaciones iniciado durante la administración del ex presidente Eduardo Frei".
Por su parte, el diputado Silva sostuvo que "el Estado está cumpliendo hoy un doble rol, porque, por una parte, es propietario y, por otra, debe fiscalizar al sector a través de la Superintendencia de Servicios Sanitarios".
"Esperamos que haya una buena acogida a esta iniciativa, dado que el control de estas empresas ya está en manos de privados y, además, se trata de instituciones cuya propiedad no es estratégica para el Estado", finalizaron los parlamentarios.
Ernesto Silva Méndez y Javier Macaya señalaron que "se trata de instituciones cuya propiedad no es estratégica para el Estado".
Los diputados UDI Ernesto Silva Méndez y Javier Macaya expresaron su total respaldo a la venta de la participación del Estado en las empresas sanitarias, medida que sería oficializada en los próximos días y que busca reunir recursos para le reconstrucción por el terremoto.
Macaya dijo que "con la llegada de un nuevo gobierno ha llegado el momento de concluir el proceso de privatizaciones iniciado durante la administración del ex presidente Eduardo Frei".
Por su parte, el diputado Silva sostuvo que "el Estado está cumpliendo hoy un doble rol, porque, por una parte, es propietario y, por otra, debe fiscalizar al sector a través de la Superintendencia de Servicios Sanitarios".
"Esperamos que haya una buena acogida a esta iniciativa, dado que el control de estas empresas ya está en manos de privados y, además, se trata de instituciones cuya propiedad no es estratégica para el Estado", finalizaron los parlamentarios.
martes, 14 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
“Este gobierno encabeza la revolución de las libertades”
Entrevista Diario La Nación
5.12.2010
Ernesto Silva Méndez es uno de los quince diputados nuevos de la UDI y tiene a su haber electoral, el haber logrado mantener el doblaje de la Alianza en el distrito de Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura. Muchos pensaron que ello no era posible ya que en esas elecciones se presentó también el nieto del general Pinochet, Rodrigo García Pinochet, lo que podría haber dispersado al electorado de la Alianza.
Y como parlamentario nuevo, tuvo que asumir de inmediato el desafío de ser un diputado de gobierno y formar parte además de la batería económica gremialista como miembro de la Comisión de Hacienda de la Cámara. Y así fue como tuvo un rol destacado en la tramitación de la Ley de Presupuestos y fue testigo ocular del grave traspié que sufrió el gobierno con el rechazo del reajuste para el sector público, situación que tiene en ascuas a 800 mil funcionarios públicos y sus familias.
-¿Qué opina sobre el rechazo a esta iniciativa?
-Lo que hizo la Concertación fue una irresponsabilidad. Es un portazo en la cara a los funcionarios públicos y es el reflejo de una oposición confundida. Es la primera vez en veinte años que una oposición le niega un reajuste a los funcionarios públicos y por lo tanto me parece insólito, especialmente porque este reajuste en términos reales es mayor que lo fue el promedio de la década del 90 y del 2000. Es un reajuste serio y prudente. Además el gobierno dialogó mucho con los gremios e hizo un esfuerzo adicional al subir del 3,7 inicial a 4,2 por ciento. En este contexto no se puede entender que la Concertación se haya negado a la idea de legislar. Eso hay que dejarlo claro: la Concertación se negó a la idea de legislar sobre un reajuste. No votó en contra de un número. Aquí de parte de la Concertación hubo un festival de populismo. Quiero advertir que aún cuando se logre seguir con la tramitación del proyecto es posible que los funcionarios públicos se queden sin bono de Navidad. La verdad es que no están los tiempos para darse gustos. La Concertación aquí se dio un gustito inaceptable y le debe una explicación al país.
-¿Y qué le parece que junto a la Concertación también hayan votado en contra los diputados del PRI e independientes?
- También cometieron un error y espero que puedan retomar el rumbo como lo han hecho en muchos proyectos en los que han sido un aporte para generar los espacios de acuerdo. Pero en todo caso yo quiero decir que no basta con los votos marginales. Nuestro sistema lo que requiere es generar acuerdos y en tiempos anteriores el salario mínimo, los reajustes y otros proyectos han sido el resultado de un acuerdo.
-¿Esto podría reflejar la acción de una oposición que será cada vez más dura?
-La reaparición de Lagos y las señales de Insulza son una muestra de que falta liderazgo en la Concertación. Y esa falta de liderazgo se traduce en este tipo de decisiones. Durante el primer semestre estuvimos a la espera de que la Concertación renovara sus directivas y encontrara un norte. Han pasado varios meses y seguimos esperando que lo encuentre. Al país le hace bien tener una buena oposición, una oposición con liderazgo y que sea capaz de construir acuerdos. Hoy estamos viendo más bien división y confusión que liderazgo y conducción.
-¿A la Alianza no le inquieta la reaparición de Ricardo Lagos?
-La Alianza es una coalición que se proyecta hacia el futuro y que está aportando al país nuevos liderazgos. La Alianza está preparada y en condiciones de enfrentar cualquier liderazgo que pueda desarrollarse en la Concertación, y más aún los liderazgos que fueron responsables de temas como el Transantiago. Siento que mientras haya un gobierno que tiene un norte y una coalición que avanza en implementar los grandes cambios que demanda el país, la oposición se está quedando atrás.
-¿Cómo están las relaciones entre la UDI y RN?
- Cada día que pasa la coalición va tomando fuerza por varios motivos. Estamos aprendiendo a ser gobierno y ese es un proceso en el que los ministros van construyendo una manera de trabajar y en el que los dirigentes políticos van jugando un rol. Además hemos ido consolidando en la ciudadanía una manera de hacer las cosas que se ha reflejado en la forma de enfrentar el terremoto y también en la manera que se abordó el caso de los mineros y otras situaciones. Todo esto nos ha hecho sentirnos parte de algo que avanza. Y también se ha empezado a demostrar que somos un gobierno que va a impulsar una revolución de las libertades. Y quiero ponerle tres ejemplos. El primero de ellos es el bono AUGE que parte en enero y que es un reconocimiento a la libertad de las personas. Eso refleja nuestra identidad como coalición. El segundo caso son los bonos de capacitación del Ministerio del Trabajo con el cual los chilenos van a poder elegir en qué quieren capacitarse. Y en tercer lugar están los avances contemplados en la Reforma de la Educación. Y así cada día que pasa el gobierno está dando pasos en proyectos e iniciativas que calzan cada vez más con la identidad de lo que queremos hacer y que durante mucho tiempo esperamos.
-Sin embargo en este tiempo se ha registrado una serie de conflictos y roces entre la UDI y RN.
-Si hay algo que aprendimos de la Concertación es que fueron capaces de trabajar y enfrentar sus diferencias bajo una conducción. Pretender que nosotros no tengamos discrepancias o diferencias es algo imposible. Lo que debemos hacer es ser capaces de abordar esas diferencias con una mirada de un norte compartido.
-Pero en todo este tiempo han criticado al gobierno figuras emblemáticas de su partido como Pablo Longueira o Jovino Novoa.
-Mi visión es que el principal desafío es construir el gobierno de la Coalición por el Cambio. Por eso quiero ver todo desde una mirada positiva. Algunos pueden plantear una mirada crítica respecto a lo que falta por hacer y yo quiero verlo desde la oportunidad que tenemos por delante para desarrollar nuestros objetivos. Cuando hablamos de un gobierno de la Coalición por el Cambio y de nuestro gobierno estamos proyectando algo donde tanto los acaldes como los parlamentarios, los funcionarios de gobierno y nuestros partidarios se sienten parte de un proyecto que quiere proyectarse más allá de estos cuatro años.
-En este sentido ¿en su opinión se ha disipado el peligro planteado en su momento por Longueira en el sentido que este gobierno podría ser sólo un paréntesis?
-Nosotros no podemos descuidarnos ni un minuto y la manera de lograrlo es hacer bien el trabajo al servicio de las personas. Nuestro desafío es que la continuidad de los gobiernos en el tiempo sea mejorarle la calidad de vida a las personas. De lo contrario se termina como la Concertación que es pensando sólo en votos. Nosotros tenemos que aportarle al país lo que estamos haciendo: mostrar capacidad de generar empleo y hemos llegado a más de 300 mil hasta la fecha; producir reformas en educación y en salud y abordar de manera efectiva el problema de la delincuencia. Esas son las tareas que nos van a proyectar en el tiempo.
-¿Y qué puede decir de esta disputa que se ha registrado entre Renovación Nacional encabezada por su presidente Carlos Larraín con la Intendenta Jacqueline van Rysselberghe?
-La región del Biobío es una de las regiones que fue más afectada por el terremoto. Y la conducción de un lugar así es de una complejidad muy grande. Hoy se requiere un esfuerzo especial de unidad y de discutir las diferencias en el ambiente propio de una coalición política que no son los medios de comunicación. Lo que corresponde a los partidos políticos es apoyar a las autoridades de gobierno. Por eso el llamado es a apoyar al gobierno regional del Biobío y a discutir las inquietudes en otras instancias. Hay que apoyar a las autoridades que el Presidente Piñera les dio su confianza. Yo creo que Carlos Larraín cometió un error al hacer las críticas por la forma como lo ha hecho.
-El ministro Hinzpeter sostiene que hay una nueva derecha. ¿Usted también lo estima así?
-Creo que desde hace más de veinte años venimos construyendo una nueva manera de mirar la política. Me parece que lo que puede estar sucediendo es que ahora se quiera extender hacia la elite algo que ya está encarnado en las personas. Nuestros alcaldes que son mayoría en muchas zonas de Chile ya han construido por años una nueva derecha. La UDI desde su mirada popular, desde hace mucho tiempo se ha constituido como una nueva derecha diferente a lo que fue en la historia de Chile. Y además creo que hay un tema de oportunidad. Los llamados políticos deben convocar a unir y no a desunir y eso es lo que nos ha pedido el Presidente de la República. Cuando se habla de una nueva derecha como algo nuevo que parte de la nada es querer refundar algo. Y se refunda lo que está mal, no lo que está bien. La Concertación se tiene que refundar. Nuestra coalición se tiene que proyectar con lo que ya hemos hecho.
-¿O sea es una tesis inoportuna o equivocada en su opinión?
-Es una tesis que no comparto. Lo que sí comparto es sentirme parte junto con el Presidente Piñera, con los liderazgos de Joaquín Lavín, Pablo Longueira, y el mismo Rodrigo Hinzpeter, Andrés Allamand, muchos alcaldes, Juan Antonio Coloma y otros, parte de una coalición que se ha construido. Fue la nueva derecha la que estuvo a punto de ganar la elección presidencial del 99. Fue la nueva derecha la que obtuvo una gran votación el 2005 con el actual Presidente Sebastián Piñera, y fue esa coalición, esa nueva identidad, esa nueva mayoría social la que nos llevó a ser gobierno. Algunos han sostenido que la nueva derecha aborda nuevos temas. Sobre eso puedo acotar que la UDI siempre se ha atrevido a abordar temáticas que tradicionalmente eran complejas para la centroderecha y además no basta con tener simpatía o empatía con los temas, sino que tener soluciones y respuestas nuevas a problemas complejos.
ENCUESTA ADIMARK NO GENERA ALARMA EN LA ALIANZA
-¿Qué le parecieron los 13 puntos de caída del apoyo al Presidente Piñera arrojados por la última encuesta ADIMARK?
-La evaluación de la encuesta anterior responde a un mes muy especial como el momento del rescate de los mineros y lo que eso proyectó a Chile y al mundo. Pero si uno revisa esta misma encuesta en meses anteriores se observa que el resultado actual es un buen resultado en la línea de lo que estaba sucediendo y donde lo que se proyecta también es una adecuada y positiva evaluación del gobierno. No veo que haya antecedentes como para generar alarma. Adicionalmente creo que cualquiera sean los resultados, el gobierno debe mantener su eje de concretar cambios profundos en el país. Y esto lo digo porque pueden venir momentos en el futuro donde no haya mucha popularidad pero igual hay que liderar y conducir al país hacia cambios relevantes. Eso es parte del liderazgo que tiene que tener el Presidente y nuestra coalición. Y me refiero a los cambios que vamos a promover en la salud y en la educación.
-¿O sea no es una señal de peligro para la Moneda y la Alianza?
-Yo creo que no. La evaluación de nuestra coalición es positiva y muy superior a la de la Concertación. Eso se ha ido consolidando en el tiempo y nosotros tenemos que ser capaces de proyectarlo. Y en lo que tiene que ver con el Presidente Piñera y su gobierno le insisto que este es un resultado consistente con lo sucedido en los meses anteriores.
-¿Y que le parece que el ministro Golborne se mantenga tan alto en esta encuesta?
-Me parece una gran noticia que los nuevos y antiguos liderazgos de la coalición se vayan consolidando. Y ojalá que eso pueda estar al servicio de que el gobierno pueda hacer bien su tarea. El capital político de los ministros del gobierno está para gastarlo en grandes cosas.
-¿Golborne con estos resultados ya se instaló como candidato presidencial?
-Las percepciones ciudadanas pueden cambiar rápidamente. Golborne consolida cada día el hecho de ser un ministro relevante para el gobierno y muy valorado por la opinión pública. Y eso puede tener muchas proyecciones como también las tiene Joaquín Lavín y otros miembros del gabinete.
-La Concertación, varios analistas e incluso Roberto Méndez han señalado que aquí le pasó la cuenta al Presidente Piñera el caso de la ANFP. ¿Usted lo cree así?
-Yo no comparto que se deba exclusivamente a eso. Creo que tiene que ver con un cambio respecto al mes anterior que se vio muy influido por el tema de los mineros. Y el caso de la ANFP puede haber tenido algo de incidencia.
"ENTIENDO LA PREOCUPACIÓN DEL ALCALDE DE LAS CONDES"
-Siendo usted Diputado por la zona, ¿qué opina de la polémica que se generó entre el alcalde Francisco de la Maza y el ministro del Interior sobre la delincuencia?
-En el sector oriente de la capital hay un nivel de preocupación real por la seguridad y por la violencia de los asaltos. Yo en ese sentido entiendo la preocupación del alcalde por llamar la atención sobre la situación que viven nuestros vecinos. Y lo que espero es que ambos se puedan reunir a trabajar en conjunto. Además espero que las Condes, Vitacura y Lo Barnechea dispongan de los recursos necesarios para combatir adecuadamente la delincuencia.
-A su juicio las críticas del alcalde De La Maza en el sentido que él esperaba más de este gobierno sobre el combate contra la delincuencia ¿son injustas o infundadas?
-Creo que las críticas del alcalde reflejan el sentir de nuestros vecinos, pero estoy optimista respecto a que el gobierno pueda trabajar en conjunto con nuestros municipios formas de enfrentar mejor la delincuencia.
-¿Es superable este entredicho?
-Yo creo que sí porque lo que los vecinos están esperando son soluciones.
-¿Cuál es su evaluación de la gestión del ministro del Interior en el tema de la delincuencia?
-Creo que se han dado pasos importantes en el combate contra la droga y el narcotráfico y hacia la confianza que reciben las policías de parte del gobierno en su actuar. Pero creo que todavía hay muchos resultados por alcanzar en materia de percepción y sensación de seguridad ciudadana especialmente en nuestro sector. Nuestros vecinos tienen la sensación de que el primer problema sigue siendo la delincuencia.
5.12.2010
Ernesto Silva Méndez es uno de los quince diputados nuevos de la UDI y tiene a su haber electoral, el haber logrado mantener el doblaje de la Alianza en el distrito de Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura. Muchos pensaron que ello no era posible ya que en esas elecciones se presentó también el nieto del general Pinochet, Rodrigo García Pinochet, lo que podría haber dispersado al electorado de la Alianza.
Y como parlamentario nuevo, tuvo que asumir de inmediato el desafío de ser un diputado de gobierno y formar parte además de la batería económica gremialista como miembro de la Comisión de Hacienda de la Cámara. Y así fue como tuvo un rol destacado en la tramitación de la Ley de Presupuestos y fue testigo ocular del grave traspié que sufrió el gobierno con el rechazo del reajuste para el sector público, situación que tiene en ascuas a 800 mil funcionarios públicos y sus familias.
-¿Qué opina sobre el rechazo a esta iniciativa?
-Lo que hizo la Concertación fue una irresponsabilidad. Es un portazo en la cara a los funcionarios públicos y es el reflejo de una oposición confundida. Es la primera vez en veinte años que una oposición le niega un reajuste a los funcionarios públicos y por lo tanto me parece insólito, especialmente porque este reajuste en términos reales es mayor que lo fue el promedio de la década del 90 y del 2000. Es un reajuste serio y prudente. Además el gobierno dialogó mucho con los gremios e hizo un esfuerzo adicional al subir del 3,7 inicial a 4,2 por ciento. En este contexto no se puede entender que la Concertación se haya negado a la idea de legislar. Eso hay que dejarlo claro: la Concertación se negó a la idea de legislar sobre un reajuste. No votó en contra de un número. Aquí de parte de la Concertación hubo un festival de populismo. Quiero advertir que aún cuando se logre seguir con la tramitación del proyecto es posible que los funcionarios públicos se queden sin bono de Navidad. La verdad es que no están los tiempos para darse gustos. La Concertación aquí se dio un gustito inaceptable y le debe una explicación al país.
-¿Y qué le parece que junto a la Concertación también hayan votado en contra los diputados del PRI e independientes?
- También cometieron un error y espero que puedan retomar el rumbo como lo han hecho en muchos proyectos en los que han sido un aporte para generar los espacios de acuerdo. Pero en todo caso yo quiero decir que no basta con los votos marginales. Nuestro sistema lo que requiere es generar acuerdos y en tiempos anteriores el salario mínimo, los reajustes y otros proyectos han sido el resultado de un acuerdo.
-¿Esto podría reflejar la acción de una oposición que será cada vez más dura?
-La reaparición de Lagos y las señales de Insulza son una muestra de que falta liderazgo en la Concertación. Y esa falta de liderazgo se traduce en este tipo de decisiones. Durante el primer semestre estuvimos a la espera de que la Concertación renovara sus directivas y encontrara un norte. Han pasado varios meses y seguimos esperando que lo encuentre. Al país le hace bien tener una buena oposición, una oposición con liderazgo y que sea capaz de construir acuerdos. Hoy estamos viendo más bien división y confusión que liderazgo y conducción.
-¿A la Alianza no le inquieta la reaparición de Ricardo Lagos?
-La Alianza es una coalición que se proyecta hacia el futuro y que está aportando al país nuevos liderazgos. La Alianza está preparada y en condiciones de enfrentar cualquier liderazgo que pueda desarrollarse en la Concertación, y más aún los liderazgos que fueron responsables de temas como el Transantiago. Siento que mientras haya un gobierno que tiene un norte y una coalición que avanza en implementar los grandes cambios que demanda el país, la oposición se está quedando atrás.
-¿Cómo están las relaciones entre la UDI y RN?
- Cada día que pasa la coalición va tomando fuerza por varios motivos. Estamos aprendiendo a ser gobierno y ese es un proceso en el que los ministros van construyendo una manera de trabajar y en el que los dirigentes políticos van jugando un rol. Además hemos ido consolidando en la ciudadanía una manera de hacer las cosas que se ha reflejado en la forma de enfrentar el terremoto y también en la manera que se abordó el caso de los mineros y otras situaciones. Todo esto nos ha hecho sentirnos parte de algo que avanza. Y también se ha empezado a demostrar que somos un gobierno que va a impulsar una revolución de las libertades. Y quiero ponerle tres ejemplos. El primero de ellos es el bono AUGE que parte en enero y que es un reconocimiento a la libertad de las personas. Eso refleja nuestra identidad como coalición. El segundo caso son los bonos de capacitación del Ministerio del Trabajo con el cual los chilenos van a poder elegir en qué quieren capacitarse. Y en tercer lugar están los avances contemplados en la Reforma de la Educación. Y así cada día que pasa el gobierno está dando pasos en proyectos e iniciativas que calzan cada vez más con la identidad de lo que queremos hacer y que durante mucho tiempo esperamos.
-Sin embargo en este tiempo se ha registrado una serie de conflictos y roces entre la UDI y RN.
-Si hay algo que aprendimos de la Concertación es que fueron capaces de trabajar y enfrentar sus diferencias bajo una conducción. Pretender que nosotros no tengamos discrepancias o diferencias es algo imposible. Lo que debemos hacer es ser capaces de abordar esas diferencias con una mirada de un norte compartido.
-Pero en todo este tiempo han criticado al gobierno figuras emblemáticas de su partido como Pablo Longueira o Jovino Novoa.
-Mi visión es que el principal desafío es construir el gobierno de la Coalición por el Cambio. Por eso quiero ver todo desde una mirada positiva. Algunos pueden plantear una mirada crítica respecto a lo que falta por hacer y yo quiero verlo desde la oportunidad que tenemos por delante para desarrollar nuestros objetivos. Cuando hablamos de un gobierno de la Coalición por el Cambio y de nuestro gobierno estamos proyectando algo donde tanto los acaldes como los parlamentarios, los funcionarios de gobierno y nuestros partidarios se sienten parte de un proyecto que quiere proyectarse más allá de estos cuatro años.
-En este sentido ¿en su opinión se ha disipado el peligro planteado en su momento por Longueira en el sentido que este gobierno podría ser sólo un paréntesis?
-Nosotros no podemos descuidarnos ni un minuto y la manera de lograrlo es hacer bien el trabajo al servicio de las personas. Nuestro desafío es que la continuidad de los gobiernos en el tiempo sea mejorarle la calidad de vida a las personas. De lo contrario se termina como la Concertación que es pensando sólo en votos. Nosotros tenemos que aportarle al país lo que estamos haciendo: mostrar capacidad de generar empleo y hemos llegado a más de 300 mil hasta la fecha; producir reformas en educación y en salud y abordar de manera efectiva el problema de la delincuencia. Esas son las tareas que nos van a proyectar en el tiempo.
-¿Y qué puede decir de esta disputa que se ha registrado entre Renovación Nacional encabezada por su presidente Carlos Larraín con la Intendenta Jacqueline van Rysselberghe?
-La región del Biobío es una de las regiones que fue más afectada por el terremoto. Y la conducción de un lugar así es de una complejidad muy grande. Hoy se requiere un esfuerzo especial de unidad y de discutir las diferencias en el ambiente propio de una coalición política que no son los medios de comunicación. Lo que corresponde a los partidos políticos es apoyar a las autoridades de gobierno. Por eso el llamado es a apoyar al gobierno regional del Biobío y a discutir las inquietudes en otras instancias. Hay que apoyar a las autoridades que el Presidente Piñera les dio su confianza. Yo creo que Carlos Larraín cometió un error al hacer las críticas por la forma como lo ha hecho.
-El ministro Hinzpeter sostiene que hay una nueva derecha. ¿Usted también lo estima así?
-Creo que desde hace más de veinte años venimos construyendo una nueva manera de mirar la política. Me parece que lo que puede estar sucediendo es que ahora se quiera extender hacia la elite algo que ya está encarnado en las personas. Nuestros alcaldes que son mayoría en muchas zonas de Chile ya han construido por años una nueva derecha. La UDI desde su mirada popular, desde hace mucho tiempo se ha constituido como una nueva derecha diferente a lo que fue en la historia de Chile. Y además creo que hay un tema de oportunidad. Los llamados políticos deben convocar a unir y no a desunir y eso es lo que nos ha pedido el Presidente de la República. Cuando se habla de una nueva derecha como algo nuevo que parte de la nada es querer refundar algo. Y se refunda lo que está mal, no lo que está bien. La Concertación se tiene que refundar. Nuestra coalición se tiene que proyectar con lo que ya hemos hecho.
-¿O sea es una tesis inoportuna o equivocada en su opinión?
-Es una tesis que no comparto. Lo que sí comparto es sentirme parte junto con el Presidente Piñera, con los liderazgos de Joaquín Lavín, Pablo Longueira, y el mismo Rodrigo Hinzpeter, Andrés Allamand, muchos alcaldes, Juan Antonio Coloma y otros, parte de una coalición que se ha construido. Fue la nueva derecha la que estuvo a punto de ganar la elección presidencial del 99. Fue la nueva derecha la que obtuvo una gran votación el 2005 con el actual Presidente Sebastián Piñera, y fue esa coalición, esa nueva identidad, esa nueva mayoría social la que nos llevó a ser gobierno. Algunos han sostenido que la nueva derecha aborda nuevos temas. Sobre eso puedo acotar que la UDI siempre se ha atrevido a abordar temáticas que tradicionalmente eran complejas para la centroderecha y además no basta con tener simpatía o empatía con los temas, sino que tener soluciones y respuestas nuevas a problemas complejos.
ENCUESTA ADIMARK NO GENERA ALARMA EN LA ALIANZA
-¿Qué le parecieron los 13 puntos de caída del apoyo al Presidente Piñera arrojados por la última encuesta ADIMARK?
-La evaluación de la encuesta anterior responde a un mes muy especial como el momento del rescate de los mineros y lo que eso proyectó a Chile y al mundo. Pero si uno revisa esta misma encuesta en meses anteriores se observa que el resultado actual es un buen resultado en la línea de lo que estaba sucediendo y donde lo que se proyecta también es una adecuada y positiva evaluación del gobierno. No veo que haya antecedentes como para generar alarma. Adicionalmente creo que cualquiera sean los resultados, el gobierno debe mantener su eje de concretar cambios profundos en el país. Y esto lo digo porque pueden venir momentos en el futuro donde no haya mucha popularidad pero igual hay que liderar y conducir al país hacia cambios relevantes. Eso es parte del liderazgo que tiene que tener el Presidente y nuestra coalición. Y me refiero a los cambios que vamos a promover en la salud y en la educación.
-¿O sea no es una señal de peligro para la Moneda y la Alianza?
-Yo creo que no. La evaluación de nuestra coalición es positiva y muy superior a la de la Concertación. Eso se ha ido consolidando en el tiempo y nosotros tenemos que ser capaces de proyectarlo. Y en lo que tiene que ver con el Presidente Piñera y su gobierno le insisto que este es un resultado consistente con lo sucedido en los meses anteriores.
-¿Y que le parece que el ministro Golborne se mantenga tan alto en esta encuesta?
-Me parece una gran noticia que los nuevos y antiguos liderazgos de la coalición se vayan consolidando. Y ojalá que eso pueda estar al servicio de que el gobierno pueda hacer bien su tarea. El capital político de los ministros del gobierno está para gastarlo en grandes cosas.
-¿Golborne con estos resultados ya se instaló como candidato presidencial?
-Las percepciones ciudadanas pueden cambiar rápidamente. Golborne consolida cada día el hecho de ser un ministro relevante para el gobierno y muy valorado por la opinión pública. Y eso puede tener muchas proyecciones como también las tiene Joaquín Lavín y otros miembros del gabinete.
-La Concertación, varios analistas e incluso Roberto Méndez han señalado que aquí le pasó la cuenta al Presidente Piñera el caso de la ANFP. ¿Usted lo cree así?
-Yo no comparto que se deba exclusivamente a eso. Creo que tiene que ver con un cambio respecto al mes anterior que se vio muy influido por el tema de los mineros. Y el caso de la ANFP puede haber tenido algo de incidencia.
"ENTIENDO LA PREOCUPACIÓN DEL ALCALDE DE LAS CONDES"
-Siendo usted Diputado por la zona, ¿qué opina de la polémica que se generó entre el alcalde Francisco de la Maza y el ministro del Interior sobre la delincuencia?
-En el sector oriente de la capital hay un nivel de preocupación real por la seguridad y por la violencia de los asaltos. Yo en ese sentido entiendo la preocupación del alcalde por llamar la atención sobre la situación que viven nuestros vecinos. Y lo que espero es que ambos se puedan reunir a trabajar en conjunto. Además espero que las Condes, Vitacura y Lo Barnechea dispongan de los recursos necesarios para combatir adecuadamente la delincuencia.
-A su juicio las críticas del alcalde De La Maza en el sentido que él esperaba más de este gobierno sobre el combate contra la delincuencia ¿son injustas o infundadas?
-Creo que las críticas del alcalde reflejan el sentir de nuestros vecinos, pero estoy optimista respecto a que el gobierno pueda trabajar en conjunto con nuestros municipios formas de enfrentar mejor la delincuencia.
-¿Es superable este entredicho?
-Yo creo que sí porque lo que los vecinos están esperando son soluciones.
-¿Cuál es su evaluación de la gestión del ministro del Interior en el tema de la delincuencia?
-Creo que se han dado pasos importantes en el combate contra la droga y el narcotráfico y hacia la confianza que reciben las policías de parte del gobierno en su actuar. Pero creo que todavía hay muchos resultados por alcanzar en materia de percepción y sensación de seguridad ciudadana especialmente en nuestro sector. Nuestros vecinos tienen la sensación de que el primer problema sigue siendo la delincuencia.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
El Estado es Gigante

Columna publica en El Financiero 12 de noviembre 2010
El día de ayer se votó en la Cámara de Diputados la primera Ley de Presupuesto del gobierno de la Coalición por el Cambio. Ahora será el turno del Senado.
Independiente del análisis del proyecto en particular –que considero un buen proyecto-, hay cifras generales que llaman la atención. Nuestro Estado es gigante. En efecto, el presupuesto 2011 contempla gastos por US$53.000 millones.
El gasto público ha estado ocupando cada vez mayor espacio en la economía. En efecto, si entre el año 2000 y el 2006 el gasto público representaba algo más del 18% del PIB, al año pasado el gasto púbico llegaba al 24,5%. Es decir, el Estado va creciendo.
Si miramos la situación fiscal, los últimos años han sido preocupantes. Durante el gobierno del ex Presidente Lagos, el crecimiento del gasto público creció de la mano del crecimiento del PIB. En cambio, durante el gobierno de la ex Presidenta Bachelet, el crecimiento promedio del gasto público superó el 10%, mientras que el PIB creció en promedio sólo 2,8%, es decir, el gasto público creció mucho más que el producto, y no sólo durante el último año.
Como consecuencia de lo anterior, en los últimos años pasamos de un superávit de un 1% a un déficit de 1,2% (o 3,1% si consideramos la nueva metodología que un panel de expertos está consensuando para medir el balance estructural).
Ahora bien, esta enormidad de gasto implica que el Estado está en todas partes y en muchas actividades.
¿Qué hacer ante este contexto? El nuevo gobierno tiene muchos desafíos: enfrentar la reconstrucción del terremoto, implementar su programa de gobierno, y reflejar su estilo de gestión del Estado a partir de este presupuesto 2011.
El proyecto aprobado en la Cámara ayer es coherente con estos desafíos y se enmarca en una lógica de enfrentar el terremoto, y al mismo tiempo iniciar un orden de las cuentas públicas y de la dimensión del Estado en la economía.
El gobierno ha comprometido una trayectoria del gasto público para todo su período conducente a reducir el déficit estructural. De igual manera, ha puesto foco en la actividad del sector privado, promoviendo las condiciones para un mayor crecimiento económico y un mayor desarrollo de los emprendedores.
Al analizar las partidas presupuestarias y la actividad del Estado, pareciera haber un espacio enorme para eficiencia y ordenamiento del gasto. El sólo análisis de las partidas presupuestarias de Educación y Salud, con US$10.000 millones y US$8.000 millones respectivamente, invita a pensar que hay espacio para mayor eficiencia. Si se observa cómo ha crecido el gasto en estas áreas y se contrasta con el rendimiento que ha tenido este gasto, queda en evidencia que la oportunidad de eficiencia es muy grande.
Para alcanzar esa mayor eficiencia en el gasto público y en el rol del Estado en la actividad económica en general, se requiere avanzar en tres pilares fundamentales: modernización del Estado, calidad de los directivos, y evaluación y rendición de cuentas.
En materia de modernización del Estado se requiere implementar lo acordado transversalmente por los expertos en el Consorcio de Reforma del Estado. No hay que inventar la rueda, sino implementar los cambios que con urgencia se requieren y que suelen quedar postergados por falta de prioridad política.
En materia de calidad de los directivos, la profundización de la Alta Dirección Pública es el principal desafío, y el foco debe ser el perfeccionamiento de la institucionalidad y de los convenios de desempeño.
Por último, el gasto y el tamaño del Estado serán objeto de revisión en la medida que exista buena evaluación y un buen sistema de incentivos para la rendición de cuentas.
En los últimos años el gobierno ha puesto el énfasis en el crecimiento del gasto y del actuar del Estado. Es momento ahora para poner énfasis en el crecimiento de la economía en general y en el desarrollo vigoroso del sector privado.
lunes, 15 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
"La nueva derecha debe invitar a convocar, no a desunir"
Entrevista Diario La Segunda.
9 de Noviembre 2010
Diputado plantea que discusión instalada por el ministro del Interior “no es prioritaria”. Y asegura que “cuando algunos quieren apropiarse de un concepto de derecha o de una identidad que pertenece a todos, (...) son cosas que pueden dividirnos hacia el futuro”.
El fin de semana pasado fue la primera vez que el diputado UDI Ernesto Silva participó en un Consejo Directivo Ampliado.
“Hubo una buena discusión sobre cómo estamos y una inyección de energía en apropiarnos y comprometernos con el liderazgo del Presidente Piñera”, dice.
Silva —uno de los diputados más jóvenes de su bancada— dice que se siente “parte de una historia que se ha construido con esfuerzo”.
De ahí que mira con cautela la presentación que el ministro Rodrigo Hinzpeter realizó en las Termas de Cauquenes, sobre la “nueva derecha”.
—El sábado hubo temas que dejaron preguntas. Tenemos que buscar lo que nos une porque hay cosas que potencialmente nos pueden dividir en el futuro.
—¿Con el gobierno?
—No. Cuando algunos quieren apropiarse de un concepto de derecha o de una identidad que nos pertenece a todos.
Este Consejo reflejó que las cosas que están bien, se quieren proyectar. Las cosas que están mal, se quieren refundar. La Concertación se tiene que refundar, nosotros no queremos cambiar aquello que está andando bien: lo que permitió que hace 10 años casi llegáramos al Gobierno, lo que permitió que hoy seamos Gobierno y estemos haciendo cosas que valen la pena.
—¿Ud. sintió que Hinzpeter, al plantear la idea, está tomándose el concepto de derecha?
—Yo sintonizo mucho con la convocatoria del Presidente al invitar a sumarnos. La idea de buscar un concepto de nueva derecha es un desafío que, especialmente cuando lo plantea quien cumple el rol de jefe de gabinete, debe ser uno que invite a convocar, no a desunir.
Cuando tenemos tantos desafíos —la reconstrucción, la pobreza—, no entiendo que estemos discutiendo sobre teorías políticas, sobre cómo nos apropiamos de una idea de derecha que ya está encarnada en las personas. Tal vez lo que quieren es extender a la elite lo que hemos trabajado por 20 años.
—¿Es inoportuno plantearlo ahora?
—Hay muchas prioridades a 8 meses de Gobierno, y esta no es una de ellas.
—¿Qué puntos de la “nueva derecha” pueden desunir?
—Cuando se dice que va a partir algo de ahora hacia delante sin mirar lo que hicimos durante mucho tiempo para llegar al Gobierno, es potenciar un foco de desunión. Y es contrario a lo que plantea Piñera, que es trabajar unidos.
En eso me saco el sombrero por los liderazgos que hicieron oposición a la Concertación y construyeron una mirada de país que permitió que seamos Gobierno. La nueva derecha se ha construido durante mucho tiempo, desde las municipalidades, con liderazgos que han superado el 50%. Se ha construido con Joaquín Lavín, con la generosidad y liderazgo de Sebastián Piñera. Por eso este llamado a una nueva derecha no calza con la realidad que vivimos. Nuestros esfuerzos deben ayudar a unirnos, no a generar diferencias o apropiarse de una mirada.
—Pero el ministro reconoció el rol de Lavín y los partidos en generar esta nueva mayoría social.
—Tenemos que estar orgullosos de lo que juntos hemos creado con el tiempo. En ese sentido, lo que han hecho personas como Lavín, Pablo Longueira, Jovino Novoa, Andrés Allamand, Piñera y otros marcan una identidad de la que los jóvenes se sienten parte. A partir de eso tenemos que proyectarnos. No refundar.
—¿Cuánto de fundacional tiene este Gobierno? Hinzpeter dijo en revista Capital que “somos una derecha que se está fundando”.
—Desde el Gobierno podemos desarrollar en plenitud aquello que hemos logrado en años. No de la noche a la mañana obtuvimos casi el 50% de los votos el ’99, empatamos en las parlamentarias del 2001 y casi ganamos el 2005. Aquí ha habido una continuidad en las ideas.
—Esta gestión está marcada por su pragmatismo. ¿Es ese su sello?
—Una de las cosas que están en discusión es cómo abordamos los temas emergentes, pero siempre lo hemos hecho. El desafío no es ser sólo empáticos con ellos sino tener respuestas que reflejen nuestra identidad.
—En ese sentido, ¿esa “empatía” no choca con el hincapié que la UDI hace en los principios?
—La UDI bajo el liderazgo de personas como Longueira, Lavín, Novoa, ha mostrado una audacia para enfrentar los temas públicos muy grande. Nuestro desafío como Coalición es construir respuestas manteniendo nuestra identidad.
—Los mismos senadores que usted nombra, especialmente Novoa, han sido los detractores de las decisiones del Gobierno.
—El Presidente nos ha conducido de buena manera para desarrollar respuestas a los problemas que hemos enfrentado. Ha habido medidas transitorias que, sin eventos como el terremoto, no habríamos tomado. Y han sido adecuadas.
“Cuidar” a Golborne
—Hinzpeter también se encontró con Golborne en el Consejo UDI, después de decir que le “encantaría” que se ganara la opción presidencial, pero que “no me parece justo”.
—Me gustaría que cuando las personas piensen en la Coalición, piensen en nuestras ideas y líderes. En ese sentido hay que cuidar y potenciar el liderazgo de Golborne. Además, no cuestionaría la evaluación de las personas ante la tarea que él ha cumplido.
9 de Noviembre 2010
Diputado plantea que discusión instalada por el ministro del Interior “no es prioritaria”. Y asegura que “cuando algunos quieren apropiarse de un concepto de derecha o de una identidad que pertenece a todos, (...) son cosas que pueden dividirnos hacia el futuro”.
El fin de semana pasado fue la primera vez que el diputado UDI Ernesto Silva participó en un Consejo Directivo Ampliado.
“Hubo una buena discusión sobre cómo estamos y una inyección de energía en apropiarnos y comprometernos con el liderazgo del Presidente Piñera”, dice.
Silva —uno de los diputados más jóvenes de su bancada— dice que se siente “parte de una historia que se ha construido con esfuerzo”.
De ahí que mira con cautela la presentación que el ministro Rodrigo Hinzpeter realizó en las Termas de Cauquenes, sobre la “nueva derecha”.
—El sábado hubo temas que dejaron preguntas. Tenemos que buscar lo que nos une porque hay cosas que potencialmente nos pueden dividir en el futuro.
—¿Con el gobierno?
—No. Cuando algunos quieren apropiarse de un concepto de derecha o de una identidad que nos pertenece a todos.
Este Consejo reflejó que las cosas que están bien, se quieren proyectar. Las cosas que están mal, se quieren refundar. La Concertación se tiene que refundar, nosotros no queremos cambiar aquello que está andando bien: lo que permitió que hace 10 años casi llegáramos al Gobierno, lo que permitió que hoy seamos Gobierno y estemos haciendo cosas que valen la pena.
—¿Ud. sintió que Hinzpeter, al plantear la idea, está tomándose el concepto de derecha?
—Yo sintonizo mucho con la convocatoria del Presidente al invitar a sumarnos. La idea de buscar un concepto de nueva derecha es un desafío que, especialmente cuando lo plantea quien cumple el rol de jefe de gabinete, debe ser uno que invite a convocar, no a desunir.
Cuando tenemos tantos desafíos —la reconstrucción, la pobreza—, no entiendo que estemos discutiendo sobre teorías políticas, sobre cómo nos apropiamos de una idea de derecha que ya está encarnada en las personas. Tal vez lo que quieren es extender a la elite lo que hemos trabajado por 20 años.
—¿Es inoportuno plantearlo ahora?
—Hay muchas prioridades a 8 meses de Gobierno, y esta no es una de ellas.
—¿Qué puntos de la “nueva derecha” pueden desunir?
—Cuando se dice que va a partir algo de ahora hacia delante sin mirar lo que hicimos durante mucho tiempo para llegar al Gobierno, es potenciar un foco de desunión. Y es contrario a lo que plantea Piñera, que es trabajar unidos.
En eso me saco el sombrero por los liderazgos que hicieron oposición a la Concertación y construyeron una mirada de país que permitió que seamos Gobierno. La nueva derecha se ha construido durante mucho tiempo, desde las municipalidades, con liderazgos que han superado el 50%. Se ha construido con Joaquín Lavín, con la generosidad y liderazgo de Sebastián Piñera. Por eso este llamado a una nueva derecha no calza con la realidad que vivimos. Nuestros esfuerzos deben ayudar a unirnos, no a generar diferencias o apropiarse de una mirada.
—Pero el ministro reconoció el rol de Lavín y los partidos en generar esta nueva mayoría social.
—Tenemos que estar orgullosos de lo que juntos hemos creado con el tiempo. En ese sentido, lo que han hecho personas como Lavín, Pablo Longueira, Jovino Novoa, Andrés Allamand, Piñera y otros marcan una identidad de la que los jóvenes se sienten parte. A partir de eso tenemos que proyectarnos. No refundar.
—¿Cuánto de fundacional tiene este Gobierno? Hinzpeter dijo en revista Capital que “somos una derecha que se está fundando”.
—Desde el Gobierno podemos desarrollar en plenitud aquello que hemos logrado en años. No de la noche a la mañana obtuvimos casi el 50% de los votos el ’99, empatamos en las parlamentarias del 2001 y casi ganamos el 2005. Aquí ha habido una continuidad en las ideas.
—Esta gestión está marcada por su pragmatismo. ¿Es ese su sello?
—Una de las cosas que están en discusión es cómo abordamos los temas emergentes, pero siempre lo hemos hecho. El desafío no es ser sólo empáticos con ellos sino tener respuestas que reflejen nuestra identidad.
—En ese sentido, ¿esa “empatía” no choca con el hincapié que la UDI hace en los principios?
—La UDI bajo el liderazgo de personas como Longueira, Lavín, Novoa, ha mostrado una audacia para enfrentar los temas públicos muy grande. Nuestro desafío como Coalición es construir respuestas manteniendo nuestra identidad.
—Los mismos senadores que usted nombra, especialmente Novoa, han sido los detractores de las decisiones del Gobierno.
—El Presidente nos ha conducido de buena manera para desarrollar respuestas a los problemas que hemos enfrentado. Ha habido medidas transitorias que, sin eventos como el terremoto, no habríamos tomado. Y han sido adecuadas.
“Cuidar” a Golborne
—Hinzpeter también se encontró con Golborne en el Consejo UDI, después de decir que le “encantaría” que se ganara la opción presidencial, pero que “no me parece justo”.
—Me gustaría que cuando las personas piensen en la Coalición, piensen en nuestras ideas y líderes. En ese sentido hay que cuidar y potenciar el liderazgo de Golborne. Además, no cuestionaría la evaluación de las personas ante la tarea que él ha cumplido.
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