lunes, 18 de octubre de 2010

Verdaderos desafíos de la Alta Dirección Pública

El debate de las últimas semanas sobre el Sistema de Alta Dirección Pública ha equivocado el foco. Se ha centrado en la legitimidad de las desvinculaciones de un conjunto de directivos a raíz del cambio de gobierno, cuando los verdaderos desafíos del sistema son –a mi juicio- otros, y de mayor importancia.

Respecto de las desvinculaciones, la Alta Dirección Pública se definió como un sistema de selección de directivos que tuviera un filtro de mérito (concurso), haciéndose cargo de la situación de que muchos directivos asumían en altas responsabilidades sin tener el mérito ni las competencias suficientes, independiente de sus posiciones políticas. Por otra parte, se incorporó el sistema de ternas en la selección –que incluye el filtro de mérito pero deja espacio al criterio o discreción de la autoridad que selecciona-. Por último, la normativa mantuvo a estos funcionarios bajo la categoría de exclusiva confianza, es decir, se mantienen en sus cargos mientras cuenten con la confianza de la autoridad.

Pero los verdaderos desafíos de la Alta Dirección Pública son otros. Esta institucionalidad, creada el año 2003, requiere de revisiones importantes. Así lo han dicho los académicos y así lo han dicho también integrantes del Consejo de Alta Dirección Pública.

Los verdaderos desafíos del sistema son cuatro: dejar de ser una fábrica de concursos (como dijo un integrante del Consejo) para transformarse en un verdadero sistema de gestión de los altos directivos; transformar los convenios de desempeño en instrumentos relevantes y significativos de alineamiento y ordenamiento de la gestión; revisar el diseño institucional de la Alta Dirección Pública, incluyendo el rol del Consejo de Alta Dirección Pública y el de la Dirección Nacional del Servicio Civil; y, por último, hacer las modificaciones que permitan la selección de profesionales de excelencia para el sector salud.

Dejar de ser una fábrica de concursos y transformarse en un verdadero sistema de gestión de altos directivos es el primer desafío. Los directivos son elegidos por concurso, pero tienen facultades de gestión equivalentes a los demás directivos públicos. Esto requiere revisión para permitir a estos directivos seleccionados por mérito ejercer la gestión con mayores atribuciones y con otros esquemas de flexibilidad en la gestión de los recursos humanos y los recursos financieros. En la misma línea de acción, se necesita avanzar hacia un sistema de gestión de este grupo especial de altos directivos, generando mecanismos formales y sistemáticos de seguimiento, acompañamiento y apoyo.

Los convenios de desempeño que suscriben los directivos con los ministros o autoridades correspondientes, no son hoy instrumentos útiles de gestión. Basta revisarlos para observar que su redacción incluye metas muy formales, similares a aquellas de los Programas de Mejoramiento de la Gestión, y tampoco existe evidencia de que sean evaluados anualmente en un proceso de análisis y retroalimentación que permita aprendizaje del directivo y control por parte del superior. Los convenios de desempeño pueden ser fundamentales y los resultados de la evaluación deben ser determinantes en las remuneraciones variables de los directivos y en la eventual renovación de su contrato para un período adicional.

El tercer desafío es revisar la institucionalidad del sistema. Actualmente, la gestión de la Alta Dirección está contenida como una subdirección de la Dirección Nacional del Servicio Civil, aún cuando su pilar fundamental es el Consejo de Alta Dirección Pública, órgano que aún requiere un filtro adicional de autonomía, toda vez que su presidente (y voto dirimente) es el Director Nacional del Servicio Civil, quien no es elegido a través de concurso, sino directamente por el Presidente de la República. Esta institucionalidad debe ser fortalecida para lograr un buen proceso de selección de directivos cuya demanda crece cada vez más en distintas instancias, pero a la vez lograr construir un verdadero sistema de gestión de los altos directivos públicos, incluyendo el análisis de los convenios de desempeño, entre otras materias.

Por último, la evidencia indica que no ha sido posible llenar los cargos en los primeros niveles de los servicios de salud. Las remuneraciones y exigencias impiden atraer a los directivos esperados. Esto debe ser modificado flexibilizando los criterios y revisando las remuneraciones.

El Sistema de Alta Dirección Pública fue una de las innovaciones más profundas de la última década en materia de modernización del Estado. Si no queremos que este cambio se diluya en el tiempo, debemos acordar cambios profundos que permitan un avance sustancial en la gestión del sistema de altos directivos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Corfo y el cambio de foco en el Presupuesto 2011

Columna publicada en El Financiero, 15 de octubre 2010.

Ya está en tierra derecha la discusión del Proyecto de Ley de Presupuesto 2011. Tal vez una de las presentaciones más interesantes ha sido la de Corfo, no sólo por las características de su presupuesto, sino por el giro en las definiciones estratégicas de la corporación y por la identidad que refleja el gobierno en sus líneas de acción.

Corfo fue constituida originalmente como una corporación para fomentar la producción, asignando un rol relevante al Estado en materia productiva. La actual administración ha sido clara en plantear su visión para la corporación: "fomentar el emprendimiento y la innovación para mejorar la productividad de Chile y alcanzar posiciones de liderazgo mundial en materia de competitividad". Adicionalmente a esta definición fundamental, el vicepresidente ejecutivo ha señalado que "el ámbito de acción de Corfo debe limitarse a aquellas áreas e instancias en las que se detecten imperfecciones o fallas de mercado": externalidades positivas, asimetrías de información y la necesidad de proveer bienes públicos. Es decir, la administración de la Corfo plantea un foco, y acota el ámbito de acción de la corporación.

En este presupuesto, y en estas definiciones, se aprecia con claridad un compromiso con el principio de subsidiariedad, y recién a partir de estas definiciones, se construye la asignación de los recursos presupuestarios. Claramente, éste no es un presupuesto de continuidad, sino un presupuesto con identidad y con ideas.

Destaca también el compromiso central de la Corfo para el presupuesto 2011: aumentar el número de Mipyme atendidas en un 30% y canalizar recursos adicionales en un 12%. Todo esto, en un presupuesto total que disminuye en un 21% respecto de la ejecución estimada por la Dirección de Presupuestos para este año 2010.

¿Cómo lo hará Corfo para lograr crecer en servicio y focalización a pesar de una disminución importante de su presupuesto total? A través de creatividad en el uso de los recursos y a través de una buena comprensión de la utilidad o inutilidad de los instrumentos que dispone.

Un ejemplo concreto de lo anterior está dado por las líneas de financiamiento para Mipymes. En el presupuesto anterior, Corfo entregaba líneas de financiamiento directo a las instituciones financieras para que ellas otorgaran créditos a los beneficiarios. Sin embargo, este enorme gasto por parte de Corfo no producía el resultado esperado, toda vez que no se atacaba el problema del riesgo de los micro y pequeños empresarios, y no recibían los créditos por falta de garantía. Los recursos, en muchos casos, eran finalmente asignados a empresas de menor riesgo y mayor tamaño, alejándose del objetivo inicial del programa. La actual administración ha cambiado la estrategia, atacando el problema de fondo de los pequeños empresarios, esto es, la falta de garantía. Para ello ha fortalecido el sistema de garantías, con el objetivo de facilitar el acceso a financiamiento a quienes sí son destinatarios de este programa. Corfo ha señalado, por ejemplo, que con un fondo de garantía de US$ 320 millones, se pueden generar créditos por US$ 3.200 millones. Esta es una innovación importante y que puede producir resultados relevantes.
Bien por la apuesta de Corfo en el presupuesto 2011: foco estratégico, identidad y subsidiariedad, disminución del presupuesto total, y un aumento esperado en las Mipyme que accederán a financiamiento para sus emprendimientos e innovaciones.

lunes, 4 de octubre de 2010

Desafíos del Presupuesto 2011

Columna publicada en La Tercera

La actitud constructiva se requiere ahora para lograr un presupuesto con amplia aprobación en todas las coaliciones políticas.

Con el ingreso del proyecto de ley de presupuestos se concreta la instalación de una nueva coalición de gobierno, porque es el instrumento más relevante que tiene la administración estatal para definir sus prioridades y reflejar su impronta. Los US$ 53.387 millones de este año tienen un incremento real del 5,5% en el gasto público y se retoma la senda utilizada entre 2000 y 2005, al presentar un presupuesto similar al crecimiento del PIB, que para 2011 está estimado por el Banco Central en un rango entre 5,5% y 6,5%.

El presupuesto plantea tres desafíos fundamentales, tanto para el gobierno como para la oposición. El primero es reflejar en la asignación de los recursos las prioridades del programa de gobierno por el cual fue elegido el Presidente Piñera. El segundo es compatibilizar la expansión del gasto público con el cuidado de variables macroeconómicas como el tipo de cambio, la tasa de interés y la inflación. El tercero es un desafío para la Concertación y consiste en ser capaz de ser una oposición que plantee posiciones, pero sin ser obstruccionista.

El gobierno ha cumplido el primer punto al priorizar el gasto social que crece un 14,9%. Los aumentos relevantes en Trabajo, Educación, Vivienda y Seguridad Ciudadana son fieles reflejos del programa de gobierno. Este presupuesto implica priorizar la asignación de recursos en los temas en que la ciudadanía ha manifestado mayor preocupación y que son reflejo de la necesidad de un cambio de gobierno.

En el segundo de los desafíos el gobierno también cumple. El aumento del gasto público -a diferencia de otros años- no será mayor que el aumento del crecimiento económico. Esta decisión, además de favorecer un orden de las cuentas fiscales, es una de las formas que el gobierno tiene para evitar mayores problemas con variables como el tipo de cambio, la tasa de interés y la variación de los precios. Si el gasto fuera más expansivo que lo proyectado en este presupuesto, se corre el riesgo de afectar el tipo de cambio induciendo a una baja del precio del dólar, algo que sería muy perjudicial para el agro y para otros sectores de la actividad económica nacional. De igual forma, un presupuesto muy expansivo podría llevar también al alza a la tasa de interés y la inflación. En este contexto, el presupuesto es acertado y equilibrado.

Por último, en el tercero de los desafíos, la Concertación tiene la palabra. Hasta ahora, ha anticipado una actitud obstruccionista que no parece conducir a un buen destino. Sin embargo, esto aún puede ser corregido. Los últimos días de discusión en el Congreso han dado cuenta de dos enfoques que puede tener la Concertación: el enfoque paralizador y negativo que se ha reflejado en las discusiones sobre el impuesto específico a la minería (royalty), o el enfoque constructivo y abierto al diálogo que se ha manifestado en acuerdos políticos como el financiamiento al Transantiago y las modificaciones a la ley antiterrorista y la justicia militar.

El país necesita del segundo enfoque, y especialmente en la primera ley de presupuestos de un nuevo gobierno. La actitud constructiva se requiere ahora y en este proyecto, para lograr un presupuesto con amplia aprobación en todas las coaliciones políticas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Microclima legislativo en Valparaíso


Columna Publicada el 16 septiembre 2010 en La Segunda

Parece que en Valparaíso existe un microclima que incide en las decisiones legislativas. Un microclima que acentúa las pasiones, que es susceptible al ruido de las tribunas, y que puede ser consecuencia de un diseño institucional que requiere revisión al alero del Bicentenario.

Quienes llevan más tiempo dicen que siempre ha sido igual. Pero no por eso deja de ser preocupante.

Los últimos meses aportan varios ejemplos del ambiente legislativo. Primero fue la decisión del Congreso de aumentar de uno a dos la cantidad de días feriados por el Bicentenario. Después, vino la decisión de transformar en irrenunciables para el comercio dos días de estas fiestas.

Ayer, por otra parte, y al calor del debate del impuesto específico a la minería, se señalaba con liviandad que no importa subir los impuestos porque no afectará la inversión, mientras otros nostálgicos de los setenta volvieron a la carga clamando por la nacionalización de recursos como el cobre, ganando por supuesto los calurosos aplausos de los dirigentes mineros en las tribunas.

El riesgo de esta forma de legislar es ceder a la tentación del populismo. Por ello, es necesario revisar qué está pasando.

Adicionalmente al ambiente legislativo recién mencionado, el proceso de formación de las leyes está mostrando también falencias. No son pocos los proyectos que requieren volver al Congreso para ser enmendados después de su publicación por imprecisiones o errores menores.

Por otra parte, los roles de las cámaras del Congreso está generando también un debate. Por años el Senado funcionó como cámara moderadora y revisora. Hoy, ese rol está cambiando y pareciera que se está transformando en una segunda cámara política, replicando en parte el rol de la Cámara de Diputados.

Por todo lo anterior, es momento oportuno para revisar la institucionalidad del Congreso, con el objeto de abordar algunos de sus desafíos centrales. En primer término, cómo enfrentar el microclima de los grupos de presión e interés, evitando las tentaciones populistas. En segundo lugar, cómo enfrentar el proceso de aseguramiento de la calidad de las leyes, en una sociedad donde las regulaciones son cada vez más complejas y donde el Congreso hoy no dispone de todos los elementos para asegurar siempre el producto legislativo. En tercer lugar, revisar el rol de las dos cámaras del Congreso, en un Senado que hoy pareciera cambiar de rol y acercarse a una segunda cámara política.

La política se construye a partir de un proceso de contradicción de argumentos y de expresión de diferencias, y el Congreso es fundamental en la generación de los cambios y de las decisiones públicas. El Bicentenario es una buena oportunidad para analizar en profundidad su institucionalidad.

Proyecto de Ley Teletrabajo: Una real oportunidad laboral acorde a los tiempos de hoy.


El martes 14 de septiembre se inicio en la Comisión de Trabajo de la Cámara, la discusión sobre el proyecto ingresado por el gobierno para introducir la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo.

Esta iniciativa de ley es muy positiva porque nos permite avanzar en lo que el Presidente Piñera había planteado en su programa de gobierno, que es facilitar que más personas puedan trabajar y lo realicen desde distintas formas.

Además mediante su aprobación nos hacemos cargo del avance de la tecnología y el desarrollo de la sociedad donde hoy día muchas cosas se pueden hacer ya no desde un lugar físico en particular sino desde muchos puntos, donde el instrumento comienza a ser cada vez más la capacidad personal, un computador y la conectividad.

Este proyecto busca regular un contrato de trabajo especial para quienes trabajan a distancia, por ejemplo, una persona determinada puede prestarle servicios de asesoría puntual en un tema a alguien o hacer estudios u operar como centro de llamados o atender telefónicamente o hacer ciertas cosas o entregar cuantas productos que se trabajan desde la casa y eso hoy día no está adecuadamente regulado.

Asimismo, las empresas también se verán beneficiadas. Primero porque mejorarán la calidad de los ambientes laborales ya que tendrán trabajadores más contentos porque realizarán sus labores desde su hogar o un lugar que los acomode. Segundo, un ahorro considerable en los traslados y horas de desplazamiento, que hoy día especialmente en las ciudades grandes, son un gran problema tanto en la mañana como el regreso.

Una tercera cosa que va a permitir el desarrollo de jornadas mixtas, eso significa que algunas veces las personas si lo acuerdan con su empleador van a poder estar trabajando desde su casa , desde un café u otro lugar y a veces desde la empresa combinando posibles lugares, horarios y modalidades.

En Chile nos hemos dado cuenta y la evidencia así lo indica, que es mínimo las personas que trabajan desde el hogar y la mayoría lo hace de manera independiente por lo que están en un trabajo muy informal. El teletrabajo si está bien ordenado y regulado va fomentar la formalización del trabajo y un trabajo mejor cuidado lo que también es algo positivo.

La expectativa real es que muchas personas se incorporen a trabajar y que esto sea un instrumento de ayuda para la incorporación de la mujer al trabajo. Sorprendentemente contra lo que uno habría esperado, sólo un 39% de quienes trabajan desde su casa son mujeres y aquí hay una oportunidad muy grande de aumentar las posibilidades de trabajo.

Con la exposición de la ministra del Trabajo, Camila Merino, se inicio en la Comisión un debate general. Ahora esperamos escuchar las posiciones de distintas agrupaciones de trabajadores, de empresarios y de empresas que han experimentado con el trabajo a distancia para entender cuáles son las piedras de tope para la legislación y entender de mejor manera cual es el aporte que tiene que hacer la ley que vamos a desarrollar.

Es una buena iniciativa y esperamos que tenga una discusión provechosa, profunda pero también una tramitación rápida para poder estar en vigencia pronto.

Por ahora, los invito a leer el documento ingresado al Congreso. Enlace aqui.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Valores que mueven a un gobierno

La Segunda, blog redacción.

Viernes 20 de Agosto de 2010


Basándose en polémicas menores, que por momentos han bordeado lo farandulesco, la Concertación ha criticado la forma en que el Gobierno representa valores en su actuar.

La discusión puede tomar distintos caminos. Algunos querrán hablar de los “valores con minúscula” y sostener absurdos debates respecto del largo de las faldas o el mayor o menor criterio de algún funcionario público al momento de redactar una minuta. Otros, en cambio, creemos que la verdadera discusión es sobre los “valores con mayúscula” y la mirada de la sociedad que ofrece una coalición de gobierno.

Y es que toda coalición que compite por ser gobierno lo hace porque tiene una visión de la sociedad y un conjunto de propuestas de cómo avanzar hacia un mayor bienestar para las personas. Nuestra coalición también, y especialmente la UDI.

Si se revisa el contenido de las políticas públicas, es casi imposible encontrar neutralidad axiológica: siempre habrá un sustrato valórico en las decisiones. La primera pregunta, entonces, no es si un gobierno debe encarnar sus valores —ello es inherente a la acción pública de la autoridad— sino cuáles son los valores que marcan la identidad de una coalición y del actuar de un gobierno.

La Coalición por el Cambio ha tomado —a mi juicio— un camino valórico que le da identidad y que la diferencia de la Concertación: libertad y responsabilidad individual como valores centrales de las decisiones públicas. Desde una perspectiva global, esto implica pasar desde una sociedad que busca un Estado más asistencial, a un Estado que entrega más decisiones a los individuos, promoviendo la libertad y la responsabilidad personal.

En el caso de este gobierno, esta mirada valórica se traduce en decisiones concretas. Algunos ejemplos: ayer se anunció el aumento de la Subvención Escolar Preferencial, para permitir —entre otras cosas— que más familias puedan elegir el colegio en que sus hijos estudian; después del terremoto, el Ministerio de Vivienda convocó a los afectados a participar en la elección del tipo de vivienda que querían en la reconstrucción; en salud, se está diseñando el bono automático Auge para que sean las personas —y no “el sistema”— las que puedan elegir dónde quieren atenderse. En otro ámbito, el Ingreso Etico Familiar constituirá un derecho para las familias, pero también estará acompañado de un conjunto de deberes que las personas deberán cumplir para poder acceder a los beneficios.

Libertad de opción y responsabilidad individual. Esos sí son valores de un gobierno, y el gran aporte de la UDI en este proceso es contribuir a traducirlos en contenido, hacer cambios profundos y fortalecer una mayoría que adhiera a ellos, dándole permanencia en el tiempo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Ministerio de Desarrollo Social y la Nueva Forma de Gobernar

Publicada el viernes 20 de agosto en El Financiero.

El Presidente de la República dio a conocer las bases del nuevo Ministerio de Desarrollo Social, un ministerio que puede transformarse en un pilar fundamental en el combate a la pobreza, a la indigencia, y en la instalación de una nueva forma de gobernar.

Las recientes cifras de pobreza e indigencia reveladas a partir de la encuesta CASEN 2009, evidencian un lamentable retroceso. Si bien aún no tenemos total claridad de qué sucedió para retroceder de esta forma, sí sabemos que es urgente mejorar.

Preocupa que la indigencia haya aumentado en un 23% entre 2006 y 2009. Indigna, por otra parte, el aumento de 11% en la pobreza en el tramo de niños de 0 a 3 años (24,5% en pobreza), y el aumento de 5,6% en el tramo de 4 a 17 años (21,5% el año 2009).

Estas cifras plantean el desafío de avanzar con sentido de urgencia y de eficiencia.

Es en este contexto donde cobra más valor el Ministerio de Desarrollo Social, reflejo importante de la nueva forma de gobernar que ha instalado el Presidente Sebastián Piñera. Un nuevo diseño institucional es una tarea compleja, especialmente cuando el actual sistema adolece de falencias importantes. Por ejemplo, en nuestra institucionalidad de políticas sociales no existe un marco general de evaluación de políticas públicas sociales. Además, existe deficiencia en la focalización de diversos programas sociales. Por otra parte, falta coordinación entre las políticas sociales del ministerio actual y aquellas de ministerios relevantes en el desarrollo de las personas como Educación, Salud, Trabajo, entre otros. En síntesis, el diagnóstico de lo hecho por la Concertación en el último tiempo es crítico.

Por ello el nuevo diseño institucional surge de un diagnóstico claro y de un enfoque en la forma en que se deben hacer las cosas. Algunos ejemplos del nuevo enfoque: se realizará evaluación ex ante de todos los programas sociales nuevos; se realizarán evaluaciones “durante” la implementación de los programas; y se fortalecerán los sistemas de evaluación del impacto de los programas.

En materia de coordinación, hoy tenemos un problema que crece en el tiempo, especialmente en un Estado enorme y con grandes burocracias. Por ello es importante el Comité Interministerial de Desarrollo Social, presidido por el Ministro de Desasrrollo Social e integrado por los titulares de Educación, Salud, Vivienda, Secretaría General de la Presidencia, Trabajo y Hacienda. Una buena coordinación puede hacer la diferencia.

En términos de orgánica del ministerio, se hace una adecuada definición entre diseño –evaluación, y ejecución. Se crean dos subsecretarías: una dedicada a “pensar” y otra dedicada a “ejecutar”. La primera sería una subsecretaría de Evaluación Social, y la segunda una Subsecretaría de Servicios Sociales.

La primera iniciativa desafiante será implementar con éxito el Ingreso Ético Familiar, la cual busca conceder un derecho a las familias, pero resguardando también los deberes, pues las familias deben mantener a sus hijos en el colegio, cumplir con controles de salud, etc. El Ingreso Ético Familiar refleja los valores de libertad y responsabilidad individual, pilares fundamentales de la nueva forma de gobernar.

El proyecto iniciará ahora su tramitación legislativa, y es de esperar que sea exitosa. El partir de un buen diagnóstico, el proponer una institucionalidad ordenada y orientada a los resultados, y el ser capaces de evaluar sistemática y profundamente sus labores, constituyen pilares relevantes para el éxito del nuevo ministerio y de la nueva formar de gobernar.

viernes, 23 de julio de 2010

El riesgo de los independientes y los díscolos

Viernes 23 de julio del 2010
Columna Diario Financiero

Después de cuatro meses de gobierno y de una decena de proyectos de ley que el Ejecutivo ha enviado al Congreso, se puede hacer un primer balance de la estructura de los bloques políticos y del proceso de negociación que está teniendo lugar. Por ejemplo, podemos observar que la nueva conformación de bloques políticos se caracteriza por la combinación de dos grandes bloques (Coalición y Concertación), y un nuevo grupo de parlamentarios independientes del PRI y otros que están tratando de jugar un rol bisagra en la negociación de los procesos políticos. En la actual legislatura, no pareciera existir una mayoría estable y predecible en la Cámara de Diputados, sino más bien un equilibrio inestable.
Cuando sucede esto último -la falta de mayoría estable- es natural la tentación de muchos dirigentes políticos de influir de forma decisiva en los procesos de discusión y negociación, y para ello lo relevante es darle un valor lo más alto posible a su voto en el Congreso. Por ello, hoy existirían incentivos para ser independiente y negociar de forma individual el voto en el Congreso, porque su “valor” marginal es más alto. Sin embargo, esto también tiene riesgos.
Cuando el sistema democrático chileno se construye sobre la base de coaliciones y mayorías, lo que logra es una negociación y una búsqueda de acuerdos en base a los grandes conglomerados políticos. Cuando, en cambio, lo que se busca en sembrar mayoría sumando pequeños votos o los votos uno a uno a través de los votantes independientes o los nuevos díscolos -o “discolitos”-, lo que se produce es el riesgo de tentar a más personas en transformarse en independientes y alterar su poder de negociación para discutir con un gobierno o con una coalición el intercambio de su voto por favores o beneficios para su electorado específico.
Cuando la política se transforma en este proceso, se pierde predictibilidad y consistencia en los proyectos. Esto sucede porque un determinado proyecto de ley puede ser aprobado hoy con el voto de independientes que negociaron ciertos beneficios para sus localidades, el mismo proyecto puede ser rechazado el día de mañana si los independientes o votantes bisagras no logran los beneficios que esperan. A igual contenido de un proyecto de ley, se pueden lograr resultados distintos según cuántos beneficios anexos se les concedan a los independientes. Ahí radica uno de los grandes problemas de los votos bisagras y de la falta de acuerdo entre las grandes coaliciones.
Por eso estimo que la situación política actual llama a la reflexión de revivir la lógica de los grandes acuerdos y de la unidad nacional, y no dejarse tentar por el intercambio de votos por favores. El país fue invitado por el presidente Piñera la misma noche en que salió elegido a dar un gobierno de unidad nacional. Ahora es tiempo de concretar esto en la forma en que funcione el Congreso y la política.
La salida de la bancada UDI de la diputada Marta Isasi y su incorporación al comité independiente en los últimos días, nos muestra que éste es un problema vigente.
Cuando hay incentivos para transformarse en independiente y cuando existe una lógica de votos marginales para construir acuerdos, lo que sucede es que la democracia se transforma en poco predecible y pierde uno de sus grandes atributos: predictibilidad y consistencia.

martes, 13 de julio de 2010

No Tiene Sentido Mantener la Participación Estatal Minoritaria en las Empresas Sanitarias

Entrevista en Diario Estrategia

12.07.2010

El diputado de la UDI, integrante de las comisiones de Hacienda y Trabajo de la Cámara Baja, señaló que luego de la tensión generada entre la Alianza y la Concertación por el royalty se debe cerrar ese capítulo e iniciar el trabajo para una discusión seria del presupuesto 2011.

—¿Qué posición tiene respecto de la venta de los activos del Estado en las sanitarias?

La pregunta que hay que hacerse no es si faltan recursos para la reconstrucción, sino que si vale la pena o hay argumentos para que el Estado mantenga la propiedad en las sn de los traspasos a ONG en el Gllas en que tiene participación minoritaria. Hay que enajenar estos activos prescindibles, para que lo que deba estar en manos de privados lo esté y que el Estado cumpla su rol. Las cuatro sanitarias han sido controladas por Corfo –a través del SEP– donde tiene participación menor el Estado, hubo un proceso privatizador durante la Concertación y ya no tiene sentido que se mantenga esa propiedad estatal. Debiera venderse de una vez.

—¿La Concertación sostiene que no conviene desprenderse de acciones en un servicio público?

Lo que importa es que los servicios públicos se presten bien y que el Estado pueda tener un rol en asegurar y velar por eso, y esto no es siendo dueño, sino que a través del rol de la Superintendencia de Servicios Sanitarios de fiscalización y control, para que estas empresas presten un servicio adecuado a la comunidad. De lo contrario se juega el doble rol de ser dueño y fiscalizarse uno mismo.

—¿La venta debiera autorizarse por ley o mediante decreto?

Había una norma legal cuando se hizo la privatización que establecía un período por el cual no se podía seguir privatizando, pero tengo entendido que eso fue corregido. Si en algún momento hubo barreras legales para hacer esto ya no existen, por eso debemos avanzar en este sentido y por eso junto al diputado Javier Macaya (UDI) le hemos pedido al ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, que lleve esta discusión al directorio de Corfo y resolver qué es conveniente para Chile, ¿mantener estos activos o desprenderse de ellos?

—¿Qué otros activos debiera vender el Estado, se habla de Edelnor?

Entiendo que Edelnor es parte de la autonomía de Coldeco dentro del nuevo gobierno corporativo de esa empresa, pero en general hay que estar abierto a todas las opciones y cuando se tenga un análisis serio sobre esto, resolver.

—¿Qué le parece el rechazo de la Concertacón al royalty?

Es malo para el país, porque una vez abierta la discusión tributaria sobre el royalty, que no me gustaba, era necesario cerrarla. Se ha producido un daño, porque se creó incertidumbre en las empresas sobre qué va a pasar en el futuro.

Estoy sorprendido con la Concertación, porque a través de trampas intentaron sacar ventajas, se estiró la discusión innecesariamente y lo lamento. Me sorprendió la triquiñuela, la ganancia chica que se trató de hacer. Otra cosa increíble es que Eduardo Frei, como ex Presidente, no interviniera para explicar su posición en todo el debate. En todo caso basta de royalty, hay que dedicarse a los temas de futuro.

—¿La oposición podría entrabar los proyectos?

La oposición sigue con una lógica muy parecida a la de la campaña, que era alejarse de la sintonía de las personas y empatizar más con lo que decían los dirigentes de sus partidos. Los procesos que estamos viendo de elecciones de directivas en la Concertación son una oportunidad para que se ordenen en una mirada de futuro y no de cuotas o transacciones.

—¿Cuál es la prioridad en la agenda económica de este semestre?

Tenemos un gran desafío con el Mercado de Capitales Bicentenario (MKB), que será un conjunto de iniciativas para perfeccionar este sector y la información del mercado, éste es un tema fundamental y relevante. Otra tarea es la preparación de un buen proceso de análisis del presupuesto de la nación 2011, que por primera vez después de 20 años lo realiza un gobierno de la Alianza. Será un desafío fundamental. Además, hay que avanzar de manera relevante en los procesos para evaluar todos los programas gubernamentales en su impacto, ahí se juega gran parte de los desafíos de la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados en esta segunda parte del año.

—¿La tensión entre Alianza y Concertación podría anticipar una difícil discusión presupuestaria?

Se inicia el día después del royalty, se cierra un ciclo de discusión entre el gobierno y la oposición y es momento de sentarse a mirar cómo se construye hacia adelante, porque nos vamos a tener que seguir entendiendo y trabajando durante los próximos años. El presupuesto 2011 es la instancia para construir esa reflexión. Espero que ahí exista un mejor clima, si hay algo que ha caracterizado a las comisiones de Hacienda es el debate profundo y serio, que no deja a la política de lado, pero no se deja capturar por la ideología.

—El ministro Cristián Larroulet anunció el envío de normas para flexibilizar la jornada laboral. ¿Qué otros aspectos debieran sumarse para estimular la contratación?

La mirada que deben tener el Gobierno y la Coalición por el Cambio es que el mejor instrumento para combatir la pobreza es el trabajo. Hay más de 660.00 personas desempleadas, hay más de un millón que no está trabajando; nuestro desafío es incorporar a esa gente al mercado laboral y para eso se necesita flexibilizar las jornadas que son muy rígidas, remover las barreras de contratación y, en ese sentido, avanzar en la propuesta de modificar las indemnizaciones por años de servicios perfeccionando el seguro de cesantía.

miércoles, 7 de julio de 2010

Al día con MK Bicentenario

El día 30 de junio venció el plazo para presentar propuestas y comentarios en relación al llamado proyecto de Mercado de Capitales Bicentenario (MK B). Hay que recordar que para efectos de recibir propuestas, el Ministerio abrió un canal de participación ciudadana a través de un sitio web.
Creo que será muy importante conocer los resultados de esas propuestas, que entiendo superan largamente las cien.

Adicionalmente, y a la luz del debate que se ha ido generando, los actores del sector financiero han iniciado la explicitación de sus planteamientos. En Economía y Negocios de El Mercurio del 7 de julio, se recoge un resumen de propuestas para avanzar en materia de mercado de capitales. Para los interesados adjunto el link de la noticia

Como último antecedente, invito a revisar la presentación que hizo el ministro de Hacienda, Felipe Larraín el 6 de mayo de este año para introducir los lineamientos generales de MK-B. Esta se encuentra en el sitio web del ministerio o la pueden descargar directamente aquí.

viernes, 25 de junio de 2010

Excelente intercambio de ideas en seminario Delivery Unit de la Universidad del Desarrollo

Una interesante discusión se desarrolló en el panel organizado por la Universidad del Desarrollo y el Cieplan para analizar los desafíos de la nueva Unidad Presidencial de Gestión de Cumplimiento, anunciada por el Presidente Sebastián Piñera en su discurso el pasado 21 de mayo.

En el encuentro denominado “Delivery Unit: Quién define y quién evalúa las metas en el Estado chileno”, participamos junto al Director de la División de Coordinación Interministerial del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, Claudio Seebach y el investigador senior de CIEPLAN, Francisco Diaz.

Destacada fue la intervención de Seebach quien señaló que el proyecto de mordernización que impulsa Piñera está vinculado a siete ejes de acción: crecimiento, empleo, seguridad ciudadana, educación, salud, pobreza y calidad democracia y promueve que cada ministerio defina metas, estándares para su evaluación y una ruta de segumiento de los resultados.

En mi opinión, considero que es importante otorgar un marco institucional a una entidad como ésta, en la idea de que trascienda más allá de un Gobierno y que no dependa de la impronta o el sello de un presidente para que el Estado logre sus metas pero es necesario evaluar la estrategia ya que será difícil cambiar el comportamiento de los funcionarios públicos sino se modifican los incentivos.

Comparto con ustedes las presentaciones del panel.

o Presentación Claudio Seebach.

o Presentación Francisco J. Diaz.

o Presentación Ernesto Silva M.